XI Rallye do Cocido

Los casi 4 meses de pretemporada se me hicieron muy largos. En ellos aprovechamos para hacerle una completa revisión al coche y mejorarlo para hacerlo más competitivo dentro de la reñida clase X11. Una línea completa de escape de 60mm para que el motor desahogue bien los gases, un magnífico trabajo realizado por el especialista coruñés Sanmamed. Modificaciones en el varillaje del cambio para hacer los recorridos más cortos y precisos y así evitar el continuo fallo de la temporada pasada de meter 4ª en vez de 2ª. Separadores en el tren trasero para mejorar la estabilidad en los cambios de apoyo en curvas rápidas. Y un montón de pequeños detalles más mezcla de mantenimiento y restauración.

Foto del XI Rallye do Cocido

Foto de José Souto (Sersogho)

Esta temporada tenemos un patrocinador nuevo: Rico&Rico Matogrande. Es una cafetería – restaurante con uno de los mejores ambientes de Coruña.

El día de reconocimientos lo qué más nos llamó la atención fue lo sucio que estaba todo junto al nuevo tramo Lebozán. La especial más corta del rali, un tramo donde no se iban a ganar grandes diferencias y sí se podía perder un rali en su última parte final en bajada con curvas muy embarradas.

Foto del XI Rallye do Cocido

Foto de Juan Pita (Popi_racing)

El viernes en las verificaciones flipamos con la cantidad y calidad de coches punteros. Impresionantes el Evo IX de Burgo y el Impreza de Blach. Precisamente estos dos coches no pudieron correr por problemas con las placas de matrícula. Siempre me ha llamado la atención que los equipos ‘grandes’ usen placas rojas. El resto de equipo tenemos una matrícula y un seguro convencional. Las normas son para todos iguales.

El sábado amaneció lloviendo y siguió lloviendo intermitentemente durante todo el día. Ya nos imaginamos cómo iban a estar los tramos: sucios, resbaladizos, embarrados, húmedos… esto es Galicia, no existen los ralis fáciles. El primer tramo era Rodeiro. Un tramo muy bonito con cambios de ritmo perfecto para entrar en calor. El segundo tramo Saborida era similar al del año pasado pero en sentido inverso. Me gustó más la versión de este año. En el famoso cruce de Vilatuxe sabiendo que iba a estar lleno de gente cogí la curva de izquierdas demasiado alegre y ni siquiera el abrirse en 2 carriles nos salvaron de caernos a la cuneta. GRACIAS a todos los que vinieron corriendo a sacarnos de allí.

Foto del XI Rallye do Cocido

Foto de Juan Pita (Popi_racing)

En la segunda sección de la mañana se repetían estos dos mismos tramos. Ya habiéndole cogido el tacto otra vez al coche y a las notas corrimos un poco más que en las primeras pasadas bajando los tiempos, el tramo B en 30 segundos!

La tarde empezaba con el comentado tramo de Lebozán. La primera parte de subida a fondo me pareció un poco insulsa y la parte sucia de bajada estaba peor de lo que me esperaba y muy llena de público. Lo siento por la gente pero pasamos pisando huevos. Después al tramo D (Ponteamoas); este sí es un tramo de verdad: 16 km. Quizá le sobran esas rectas tan largas que si no dispones de un grupo muy corto alcanzas puntas exageradas para un tramo de rali. En nuestro caso 160 km/h. Pudimos seguir acelerando pero el sentido común te dice que ya es suficiente (estamos en un 205 con frenos y ruedas de calle).

Foto del XI Rallye do Cocido

Foto de José Souto (Sersogho)

Las segundas pasadas por estos tramos las hicimos ya de noche. Montamos la parrilla pero de poco nos sirvió. La visibilidad era muy mala y aun encima se empañó un poco el cristal. Habrá que ajustar y probar los faros porque después de todo el buen trabajo del día no podemos perder tanto tiempo por la noche (más de 2 minutos en el último tramo). En la segunda pasada por Lebozán vimos a un impresentable con chaleco reflectante haciéndonos señas. Inmediatamente frenamos pensando que habría algún coche parado como ya nos había pasado por la mañana. Pero no había nada, era simplemente su estúpida manera de animar. El público tiene que darse cuenta que dependemos de ellos para que nos avisen cuando hay un accidente.

De todos modos acabamos muy contentos porque sin tomar más riesgos que el año pasado conseguimos ir mucho más rápido. Nos estamos acostumbrando muy mal a acabar todas las carreras. La escudería Lalín-Deza, La+Competición y la escudería Berberecho hicieron un gran trabajo y quiero destacar lo amables que fueron con nosotros. Desde aquí queremos agradecer el trabajo de todos los voluntarios que hacen posible las carreras y que aun encima tienen que aguantar la mala educación de la gente. El gran problema de este rali fue la gran afluencia de público y el controlar a un pequeño número de falsos aficionados que sólo van a las carreras a emborracharse y a llamar la atención. Serían necesarias normas como pagar para entrar en los tramos o prohibir el consumo de alcohol para garantizar la seguridad de los participantes y del público.

Foto del XI Rallye do Cocido

Foto de Juan Pita (Popi_racing)