XII Rallye do Cocido

Cada año el esfuerzo y sacrificio que hay que hacer para correr una nueva temporada es más grande y eso hace plantearte dejar de correr. Por este motivo esta pretemporada pusimos el coche a la venta por si alguien pagaba lo que realmente vale tomarnos al menos un año para descansar. Pero como al final no lo vendimos decidimos correr las pruebas que podamos y realmente nos apetezcan.

Foto del Rali do Cocido

Foto de Juan Pita

En la pretemporada todos los equipos aprovechan para buscar patrocinadores. Esta es una tarea tan difícil que cuando encuentras a alguien dispuesto a ayudarte le estás muy agradecido sin importarte si es para una única carrera o para una temporada entera. Entiendo que el patrocinio no es eterno. Pero no es la primera vez que me toman el pelo diciéndome que sí que siguen, que amplian los anuncios y luego no contestan a las llamadas e incluso no cumplen con lo ya acordado en carreras pasadas. Con lo fácil que hubiera sido decir que no pueden seguir. Es más, cuándo algún patrocinador me lo ha expuesto de esta manera he seguido llevando su publicidad como muestra de mi agradecimiento. Al final hay que hacer como dice Héctor y planificar la temporada sólo con tu dinero y luego lo que llegue bienvenido sea.

En la última crónica del año pasado me preguntaba qué subidas impondría la Federación para esta nueva temporada y más después de la nueva victoria en las elecciones de nuestro querido presidente Iván Corral que tanto hace por apoyar el deporte de base. Ojalá algún día la Dirección Xeral para o Deporte haga su trabajo y aclare qué está pasando en nuestra Federación porque ya han salido a la luz bastantes indicios de una mala gestión. Mientras tanto a los equipos nos toca sufrir unas subidas de nada menos que 100€ la licencia de piloto, 40€ la de copiloto, 10€ el pasaporte de grupo X y el nuevo ‘invento’: licencia para las asistencias. Esto quiere decir que tienes que gastarte 80€ en una licencia para cada amigo que venga a ayudarte a cada carrera. Y no todos los equipos podemos contar con la misma gente en todos los ralis.

Foto del Rali do Cocido

Después de la buena experiencia del año pasado con Troncomovil y por el tema de las licencias de asistencia decidimos correr este año por esta escudería. Nos da mucha rabia dejar de correr con la Escudería Compostela que tan bien nos ha tratado siempre, pero de esta manera evitamos estar pidiendo continuamente favores a los amigos. Hablando de las asistencias hay que comentar que este año están prohibidas realizarlas en los enlaces entre tramos y sólo están permitidas en el parque destinado a tal efecto. Aunque después vimos muchos equipos realizándolas de la manera tradicional. Hay que darse cuenta que cumpliendo la norma cualquier pequeña avería te puede dejar fuera de carrera. Para el caso más típico, doble pinchazo, las 5 ruedas se marcan a la salida de cada asistencia y a la llegada de la siguiente se comprueba su marcaje.

Esta temporada los coches de hasta 1.000cc se quedan sin copa pero aparece una nueva para los coches de hasta 1.300cc. En un principio la noticia para nosotros era buenísima hasta que después de 3 cambios en el reglamento anuncian que hay que correr con semi-slicks Kumho de 163,56€ cada uno. Ja, ja, ja, más caras que unos verdaderos slicks. Sólo a los que queden regularmente en los primeros puestos les sale algo rentable correr esta copa mientras el resto pagarán los premios de estos. Está claro que esta copa ‘de promoción’ es un negocio para vender ruedas. Por cierto que la copa se llama GT2i – Montes Motor y que personalmente no tengo nada en contra de ellos, más bien todo lo contrario ya que hace 2 años se preocuparon un montón de que tuviéramos a tiempo para la primera carrera el casco de Paula.

Foto del Rali do Cocido

El buen trabajo de la escudería Lalín-Deza se vio recompensado con un aumento de coeficiente, ahora coeficiente 8, por lo cuál todos los equipos con aspiraciones a una buena clasificación final en el campeonato acudían a esta primera carrera.

De camino a Lalín notamos que fallaba el manejo de la palanca de cambios. Paramos a revisar el varillaje e identificamos el problema: una leva del cambio estaba a punto de romperse. Decidimos llegar a Lalín para mientras empezábamos los trámites de las verificaciones intentar localizar una leva nueva. El problema es que esta leva no es original del 205 (sabíamos que era de ZX pero no el modelo exacto) y que para verificar nos faltaba el pasaporte que todavía no nos había llegado. Me acordé que enfrente de nuestro hotel había un concesionario Citroen en el que muy amablemente nos buscaron en el ordenador el modelo exacto de la pieza y nos dejaron recibir un fax con el pasaporte. Da gusto encontrarse con gente así en contraste con las pocas ganas de ayudar que habían tenido en el concesionario homónimo de Noia hace 2 años. Esa misma noche nuestra asistencia, Jose Varela, nos trajo la pieza (no la tenían en el concesionario), la monté y antes de las 11 ya estaba cenando en el hotel. Esta es la tercera vez que paramos en el Hotel Pontiñas pero la primera que nos dan su mejor habitación, una suite gigante donde daba ganas quedarse todo el día en vez de ir al rali.

Foto del Rali do Cocido

Controvertidas verificaciones

Las verificaciones también tuvieron su historia porque parece que va a haber un antes y un después con esta carrera. 45 minutos tardaron en verificar técnicamente el Renault 5 GT Turbo de Carracedo que finalmente no corrió al día siguiente. Como ya ha sido publicado en algún reportaje en revistas, este coche no está conforme a la ficha de homologación. Pero ni este coche ni el 90% de los coches de grupo X. Pero quizá este coche sea uno de los ejemplos más descarados por los buenos resultados que obtiene siempre ganándole a coches más modernos y mucho más caros. ¿A partir de ahora harán unas verifiaciones más exhaustivas? ¿Se cargarán sólo a los coches de grupo X que ganan o intentarán cargarse a todo el grupo X? ¿Por qué no dejar salir a Carracedo (que es un ídolo de masas y que a todo el mundo nos gusta ver correr) y dejar salir al resto? Yo creo que la solución era crear un nuevo grupo tipo el P de montaña o el F2000 francés donde hubiera más libertad de preparación.

En esta edición de la carrera se repetían las especiales de Rodeiro, Ponteamoas (con una pequeña reducción del recorrido) y Saborida a doble pasada con la novedad de los pequeños tramos de Doade (2 pasadas) y Navallo (una única pasada). Aunque la verdadera novedad para nosotros era correr un Cocido sin lluvia.

Foto del Rali do Cocido

Foto de Rbaniela

El rali empezó con la neutralización por accidente de la primera pasada por Doade. Aunque casi lo agradecimos para así ir cogiéndole el feeling al coche. El primer tramo real fue Rodeiro donde al arrancar no bajé del todo el freno de mano y en las primeras curvas el coche sobreviraba exageradamente hasta que me di cuenta del problema. Seguimos el tramo más confiados hasta que en un cruce vuelve a irse radicalmente de atrás salvándo de milagro de chocar contra un muro. Terminamos el tramo más tranquilos suponiendo que sería un problema de presiones por lo que decidimos bajarla un poco en las ruedas traseras en la asistencia. Las segundas pasadas por estos tramos iban realmente bien hasta que en Rodeiro el coche empieza a sobrevirar otra vez pero sólo en las curvas de derechas. Decido poner los 4 intermitentes y terminar lentamente el tramo. Al final se trataba de la rueda trasera izquierda pinchada que cuando en una curva a derechas apoyaba sobre ella deslizaba. Vamos, que nos pasamos la mañana de susto en susto.

Y la tarde no pudo comenzar peor que con 2 neutralizaciones de los tramos más largos (Ponteamoas y Saborida) y problemas con los interfonos. Una neutralización lógica por accidente pero la de Ponteamoas por culpa del público. En más de 11km de tramo hay sitio suficiente para todo el mundo. Y no por causa de la gente que no sabe colocarse o que van a ‘montarla’ a los ralis tenemos que fastidiarnos los equipos que tanto dinero estamos pagando por correr y estropear el trabajo de la organización. Con luz (y poca) sólo corrimos el tramo de Navallo que con lo corto (a penas 5 km) y peligroso que era (curvas más largas de lo que parecen, curvas que se cierran, parte final en bajada con gravilla) había mucho que perder y poco que ganar. Menos mal que disfruté en las segundas pasadas por Ponteamoas y Saborida, ya corriendo con la parrilla de faros. Tramos bastante rápidos pero en los que me encontré más a gusto al conocerlos de años anteriores.

Foto del Rali do Cocido

Foto de Juan Pita

El único detalle que se le pasó a la organización es que por la tarde no había gasolineras en los enlaces. Menos mal que nuestra asistencia piensa en todo y para nosotros este no fue un problema.

No quiero terminar sin destacar los varios accidentes del público que vimos durante los enlaces. La gente debería tener más cuidado y no calentarse tanto después de ver las carreras. Desde aquí quiero animar a todos aquellos que les gusta correr a que lo hagan de la manera correcta. En vez de gastar el dinero en tunear un coche y luego correr por carreteras abiertas al tráfico deberían sacarse una licencia y competir en ralis, montaña, slalom o karting, hay donde escoger.

Foto del Rali do Cocido