XX Rali Botafumeiro

Vigésima edición del ‘Bota’. Otra vez aplazamiento y problemas económicos. Quizá para las instituciones sea un simple evento deportivo pero para los que amamos este deporte es algo más que una carrera. Cuando no se celebra alguna edición de uno de tus ralis preferidos ese año te falta algo. Hay que agradecer el esfuerzo de todas las escuderías que hacen posible un calendario tan completo que te permite vivir años tan racing.

Foto del Rali do Botafumeiro

Foto de Wilfas (Miguel Maneiro)

Todos somos iguales, lo dice la constitución y más en una carrera o dentro de una escudería. Cuando te enteras que se ha tratado de diferente manera a unos y a otros te llevas una gran decepción. Por detalles que no voy a comentar en esta crónica no va a cambiar el aprecio que le tengo a todos dentro de este mundo pero se debería cuidar más ciertas cosas.

Pero hablemos de la carrera que es lo que realmente importa. En esta carrera, después de la grata experiencia de Narón, volvía a correr con Luismy. Novedad en el campeonato: una chica de piloto, Lorena Abreu.

El primer tramo era Oroso – O Pino, o como dicen algunos el tramo de Sigüeiro. Esta especial con todas sus variantes es toda una clásica en el rali Botafumeiro. Es un tramo que me gusta mucho porque antes de empezar a correr fui a practicar en él lo de tomar y cantar notas con Paula. Pero en esta edición no íbamos a disfrutar tanto. Ya de por sí el asfalto de Santiago es muy resbaladizo y más por el frío de esta época del año. El tramo estaba impresionantemente sucio y lleno de barro después de una semana de lluvias. Las pocas curvas que podían estar bien las encontramos sucias después del paso de más de 120 coches. Primer tramo del rali y estas condiciones invitaban, más bien obligaban a ir lento, muy lento. Una vez en el control y un poco decepcionados por el bajo ritmo vimos que no llegaba Lorena. Muy complicado ser tu primer rali y que te toque empezar con este tramo.

Foto del Rali do Botafumeiro

Foto de Wilfas (Miguel Maneiro)

Segundo tramo: Touro. Casi tan sucio como Oroso pero más complicado por la parte final en gravilla. No sé si es sólo cosa mía pero odio la gravilla, me parece muy falsa. En la primera parte del tramo hay una de las curvas más bonitas de todo el rali: un cruce muy ancho en donde es imperativo tirarle al freno de mano. El problema que con tanta suciedad una vez que vas de lado es difícil que el coche traccione y te quedas clavado, toca meter primera y seguir adelante (que distinto es esto a lo que veíamos 2 semanas antes en el rali de tierra de Cabanas: los Mitsus completamente de lado, pisaban el acelerador y salían disparados como cohetes para adelante). Otra vez tomarlo con calma y esperar a nuestro tramo preferido Sarandón. Sarandón es un tramo en el que te calientas, aunque no vayas con ganas de correr el tramo te invita a darle caña al coche. Es que tiene de todo: zonas rápidas, zonas estrechas, zonas en subida, impresionantes cruces, horquillas, zonas rotas, rasantes pero sobretodo es que es un tramo en el que puedes ir realmente rápido y disfrutar de la velocidad. No podía ser de otra manera, lo dimos todo en este tramo y nos desquitamos de los dos primeros. De lo más bonito de esta pasada uno de los rasantes finales en cuarta a fondo sin soltar el acelerador. Otras zonas del tramo no las cogimos a fondo pero tomamos nota para la segunda pasada…

Después de lo contentos que quedamos de Sarandón estábamos muy animados para correr la novedad de esta edición del rali: el tramo de Lampai. Un tramo corto de casi 7 km. Después de las 3 pasadas de reconocimientos a velocidades legales no sabíamos muy bien cómo sería el tramo a ritmo de carrera, sólo recordábamos que empezaba con una zona ancha bastante rápida y que luego se estrechaba hasta el final. No es un tramo tan sucio como Oroso o Touro pero los Mitsubishis al cortar las curvas pueden hacer estropicios y encontrarnos con sorpresas en medio de las curvas. Como la 2ª pasada la íbamos a hacer completamente de noche teníamos que apuntar muy bien las suciedades. Llegando al tramo José Luís y Laura (padre y novia de Luismy que estaban ayudando en el tramo) ya nos llamaron para avisar que estaba neutralizado por causa de un accidente con atropello de un espectador. Espero que este espectador (fotógrafo?) ya esté completamente recuperado. Recorrido alternativo y de vuelta al parque cerrado para una asistencia y la deseada comida (no sé por qué pero en este rali tenía mucha hambre).

Foto del Rali do Botafumeiro

Foto de Wilfas (Miguel Maneiro)

Por la tarde se repetía el mismo esquema que por la mañana: tramo A, tramo B, asistencia, tramo C y tramo D. Oroso y Touro estaban mucho más secos que por la mañana pero aun así no fui capaz de encontrarme cómodo en ellos. Me gustaría pensar que las Yokohama A048 no van bien con las suciedades; quizá con unas ruedas más blandas o más talladas o con un autoblocante la cosa mejore. Pero me temo que el problema es que me queda mucho por aprender. Contrariamente a lo que pensábamos la segunda pasada por Touro aun la hicimos con luz. Lo más gracioso de este tramo fue cuando en la primera horquilla al mover rápido el volante al hacer contravolante me quité sin querer con la mano izquierda el guante de la derecha. Está claro que tengo que apretarme más los guantes.

En la segunda pasada por Sarandón ya con la parrilla encendida otra vez nos tiramos a por todas. Recuerdo varias frenadas al límite no por intentar buscarlo si no por no ver bien dónde estaba la curva. Casi nunca digo nada en los tramos pero lo estaba pasando tan bien que recuerdo que en algunas curvas gritaba cuando veía que íbamos al límite e incluso en algunos sitios decía ‘de mundial’. Pero lo mejor de todo fue el último rasante en subida en el que en la anterior pasada Luismy comentara que allí soltara mucho. Esta vez lo pasamos sin aflojar lo más mínimo y de milagro no paso nada. El coche salió disparado hasta la cuneta contraria y por milímetros, gracias a la suspensión PTS y a que seguimos acelerando no nos salimos. Hay que vivirlo desde dentro para entender lo que se siente; por momentos como éste vale la pena todo el esfuerzo que supone correr. Lástima que nos quedásemos sin cinta para grabarlo en vídeo.

Realmente le tenía un poco de miedo al último tramo del rali, la segunda pasada por Lampai, al no poder correr la primera y tener que hacer esta con la parrilla. Una vez que empezamos el tramo nos dimos cuenta que éste era muy rápido y que al no conocerlo estábamos perdiendo mucho tiempo al tener pocas referencias de las curvas y los puntos de frenada y el no ver bien las cunetas. Hubo una curva llena de gente que se estrechaba justo en un cruce cantada como ‘derecha buena se cierra en cruce ojo (no cortar)’ en la que literalmente no veíamos dónde estaba la cuneta. Necesitamos urgentemente ponerle al coche unos cuneteros. Espero que este tramo se vuelva a hacer en futuras ediciones porque me gusta que en los ralis vayan haciéndose tramos nuevos y tengo muchas ganas de correrlo de día. Lo he dicho muchas veces pero siempre me sorprendo cuando llego al último tramo ya por la noche y que haya tanta gente esperando ver pasar a los últimos coches. Hablando de público en esta carrera estuvo bastante bien colocado en todo momento (al menos cuando pasamos nosotros).

Foto del Rali do Botafumeiro

Foto de Wilfas (Miguel Maneiro)

No sé lo he dicho en persona: el trabajo de Luismy simplemente perfecto. A parte de cantar las notas sin fallos y siempre en el momento justo me ayuda un montón indicándome cuáles son las curvas que no veo bien, me anima cuando nos sale una zona buena y presiona lo justo cuando bajo el ritmo y no es necesario. Además que para esta carrera consiguió un patrocinador: Mesón Parrillada Las Camelias. Un placer correr con él. Y ojo con él cuando en poco tiempo consiga ponerse al volante.

Muy pocos abandonos para un rali tan complicado. Supongo que todos los equipos al igual que nosotros salieron con extremo cuidado. En nuestro caso quizá demasiado pero ahora que tengo el coche a la venta no debía arriesgar mucho. Después de 3 temporadas creo que es necesario tomarme un descanso y pensar bien qué hacer a partir de ahora. Sé que si dejo de correr va a ser muy difícil volver, pero tengo muy claro que si vendo a mi niño esto no será un adiós, será un hasta luego.