XXI Rali Ría de Noia

Antes de empezar ya sabíamos que el rali de Noia iba a ser uno de los ralis más duros del año porque en más de 100 km cronometrados iban a existir muchas trampas. Lo que no sabíamos es que iba a resultar el rali con más bajas que recuerdo en muchos años. El tener tantos kilómetros de tramo, la nueva normativa de sólo un día para entrenar con horario limitado y el menor número de horas de luz que en verano hicieron que en la jornada de reconocimientos no tuviéramos ni un rato para descansar. Además pinchamos pero con la suerte de que fue antes de la última pasada por el último tramo que nos quedaba por reconocer. Cambiamos la rueda pero tuvimos que hacer la última pasada ya sin luz. Pero esto nos sirvió para aprender que es necesario llevar una rueda de repuesto del mismo tamaño que las de serie y no una de tipo ‘galleta’ porque ésta no nos permite ciertas alegrías a la hora de entrenar.

Foto del XXI Rali Ría de Noia

Foto de Miguel Maneiro (Wilfas)

El viernes fui a trabajar en el coche de carreras ya que Santiago me queda de camino a Noia. Me gusta conducir algo el 205 el día anterior al rali para acostumbrarme a su tacto tan diferente de un coche de calle. Parecía que todo funcionaba perfectamente pero al llegar a Noia y tras realizar las verificaciones administrativas un niño nos avisa de que nuestro coche perdía líquido refrigerante. Reviso los manguitos y no veo la fuga. Pregunto a mis compañeros y me dicen que lo lleven a la Citroen que también están mirando otro coche. Me dirijo al concesionario de la marca hermana y allí a las 7 de la tarde me dicen que ya es muy tarde y que los mecánicos ya terminan de trabajar. Habla conmigo un mecánico y me dice que sería de al apagar el coche no entraría el electro y caería algo de agua. Ni siquiera se digna a abrir el capó. Soy consciente de que era fin de semana y que estarían muy cansados. Pero también ellos son conscientes del trabajo, el dinero y la ilusión que conlleva correr un rali y que por una tontería así al día siguiente nos podríamos quedar fuera de carrera.

Foto del XXI Rali Ría de Noia

Foto de Miguel Maneiro (Wilfas)

Después de verificar nos fuimos al hotel. Hotel por llamarle de alguna manera porque a la suciedad y a las sábanas raídas hay que añadirle la fiesta que se montó en algunas habitaciones por la noche. El próximo año habrá que buscar otro. Por la noche llovió bastante por lo que a la mañana siguiente nos íbamos a encontrar los tramos con bastantes humedades.

Pero a la carretera húmeda de los tramos de la mañana se unía la suciedad, gravilla e incluso barro. Este último es realmente peligroso porque una vez que lo pisas hasta un par de curvas más adelante no recuperas el grip. El tramo A (San Finx) nos encantó y hasta nos animamos a tirar del freno de mano con sus consecuentes trompos. En el tramo B (Cubelo) con su subida con horquillas seguido de la larga bajada con sucesión de curvas de izquierda-derecha es bastante complicado. En la subida tan empinada a la salida de las horquillas es necesario meter primera por lo que pierdes el ritmo. Durante la mañana me iba cayendo líquido refrigerante en el pie derecho por lo que se me mojaba toda la zapatilla y el piso de alumnio. Había que tener mucho cuidado para no resbalar. Estaba claro que la fuga venía del radiador de la calefacción.

Foto del XXI Rali Ría de Noia

Foto de SiempreRallye

Por la tarde el problema del agua se agudizó hasta el punto que cuando me caía agua pensaba que eran calambres y realmente era el agua que al estar tan caliente me estaba quemando el pie. Después de la primera pasada por el tramo de la Serra de Outes Héctor me arregló la avería anulando el radiador de la calefacción y sin llegar a penalizar en el siguiente control horario. Después nos dirigimos al tramo de Montemuiño. Habíamos oido hablar mucho incluso leido en revistas lo duro que es este tramo. Personalmente la pirmera parte, la subida ancha, no me gusta, es más propio de una subida de montaña. En cambio la segunda parte del tramo, cuando este se estrecha para mí junto a San Finx fue lo más bonito del rali y donde más disfruté conduciendo.

Foto del XXI Rali Ría de Noia

Foto de Fazouro-77

Todavía quedaba la tercera sección y hasta Senra o Pedro Burgo ya habían abandonado. Y nosotros tampoco nos íbamos a librar de más problemas. Justo antes de llegar a la segunda pasada por Outes-Freixo se rompe el servofreno. Ya me habían comentado la gran presión que tienes que ejercer en el pedal del freno cuando te quedas sin servo, pero no imaginaba que tanto. Como no nos dio tiempo a probar el pedal antes del tramo salimos con los 4 intermitentes y con mucho cuidado. Poco a poco fuimos cogiendo confianza y terminamos el tramo a buen ritmo pero habiendo perdido ya mucho tiempo. Aunque la segunda pasada por Montemuiño era el último tramo del rali, salimos a ‘correr’ y se notó, ya que aun poco acostumbrados a no llevar servo bajamos en casi un minuto el tiempo de la anterior pasada. Pero menudo susto pasamos cuando nos encontramos barro en una zona sombría y el coche se fue moviendo para todos los lados durante unos metros.

Foto del XXI Rali Ría de Noia

Foto de KomandoKruxas

5 de 5. Cinco ralis terminados de cinco ralis corridos. Y éste con más mérito ya que de 100 equipos inscritos sólo 56 lograron terminar. Lástima del tiempo perdido por la tarde que nos hicieron retroceder un montón de puestos y terminar en el 52. Aunque el acabar un rali como éste en nuestra primera temporada y con los problemas de la tarde nos dejó verdaderamente contentos. Otra vez hay que reconocer el estupendo trabajo de nuestra asistencia que fue vital para llegar a parque cerrado.

La copiloto, mi novia Paula, quiere agradecer el calor de todas las personas que aguantan durante horas en la cuneta para vernos pasar lo cual, a pesar del miedo que pasa a veces, le anima a seguir sentada a mi derecha.

Foto del XXI Rali Ría de Noia

Foto de SiempreRallye

Estupendo trabajo de la escudería Berberecho que sacó adelante otro rali que peligraba a principio de temporada. Aunque el limitar el número de inscritos a 100 no me gusta porque de esta manera muchos equipos se pueden quedar sin correr.