XXIII Rali Botafumeiro

Inicialmente calendado en noviembre y tras numerosos rumores de cancelación se posponía el ‘Bota’ para el 9 y 10 de diciembre. Esta fecha era perfecta para nosotros al caducar la ITV del Polo justo después de la carrera. Pero Tráfico no concedía los permisos pertinentes por lo que nuevamente se cambiaba la fecha de la carrera, esta vez para el definitivo 16 y 17 de diciembre obligándonos a solicitar en el trabajo un nuevo cambio de vacaciones y a jugársela en la ITV ya que cada vez son más estrictos con los coches de carreras. Esto nos provocaba incertidumbre por si íbamos a poder correr, pero al final conseguimos disputar una edición más del rali de nuestra escudería celebrando ya casi las Navidades.

Foto del Rali Botafumeiro

Foto de Fernando Beis

Al tratarse del último rali del año es también el más difícil de entrenar por el menor número de horas de sol ya que sin luz es casi imposible hacer unas buenas notas. Patxi y yo cada vez estamos más compenetrados y con sólo 2 pasadas de reconocimiento conseguimos tener unas notas bastante completas. Además de esta manera evitamos realizar una tercera pasada en la que es muy fácil emocionarse y cometer una imprudencia. Me parece muy acertada la presencia de policía en los entrenamientos para ayudar a cumplir las normas y así garantizar la continuidad de este deporte y a limpiar la mala fama creada por unos pocos malos deportistas.

La carrera empezaba el viernes por la noche con una súper especial urbana. Hasta aquí todo perfecto porque es una manera de acercar el rali a la gente y a todos nos gusta correr este tipo de pruebas espectáculo. El problema es que esto obliga a adelantar las verificaciones al viernes por la mañana y no todo el mundo puede pedir permiso en sus trabajos. Al menos para nosotros las verificaciones son un mero trámite por la tranquilidad que da llevar todo en regla.

Para esta carrera la única novedad es que ahora contamos con 2 juegos de ruedas: semislick para seco y mixto y unas ruedas de calle especiales de lluvia para cuando está muy mojado. Después de una semana de lluvia pensábamos que íbamos a correr en mojado, pero el tiempo respetó y sólo lloviznó un poco. Pero al no llover con intensidad, como se puede ver en las fotos, la carretera no estaba completamente mojada con lo cual te hace dudar qué ruedas montar. La conclusión que sacamos es que a menos que esté muy mojado las Toyo R888 se comportan mucho mejor que una rueda de calle.

Tratándose de un rali en el que siempre llueve es todo un acierto ubicar el parque cerrado dentro una nave. El único inconveniente es la gran cantidad de humo que se acumula.

Foto del Rali Botafumeiro

La súper especial urbana de apenas 2 km se disputaba en orden inverso con lo cual fuimos de los primeros en correrla. Me encontré a gusto y más con Patxi guiándome y animándome. Con el segundo coche menos potente del rali conseguimos ganarles a 31 equipos.

El sábado empezaba el rali de verdad con el tramo de Araño. Da pereza empezar el rali con el tramo más largo, 14,4 km, pero más todavía el enlace para llegar de unos 40 km parte de ellos por autopista. La mañana continuaba con Rois, pero la primera pasada era anulada. El siguiente tramo era Lampai que con escasos 7 kilómetros era el más corto del rali y al que se le hacía una única pasada. En la segunda sección se repetía el tramo de Araño y ya más despiertos rebajamos nuestro primer crono en más de medio minuto.

Por la tarde se hacía dos pasadas a los tramos de Sarandón y Xirimbao. La primera pasada por Sarandón tuvo que neutralizarse lo que provocó un retraso considerable. Esto hizo que cuando se empezó a correr por Xirimbao ya se había oscurecido y cogió por sorpresa a muchos equipos sin montar la parrilla de faros. Algunos pilotos se negaron a correr aludiendo a que sería inseguro y bloquearon la carretera con sus coches. La organización tomó la decisión de cancelar el tramo y excluir a varios equipos. Me parece lamentable que unos pilotos provoquen esta situación. Si algún equipo no quiere correr simplemente tiene que entregar su carnet de ruta y marcharse para su casa. Si está oscuro hay que adaptarse a las circunstancias igual que cuando llevas ruedas de seco y de repente empieza a llover. Es una falta de respeto hacia el resto de equipo que si queríamos disputar el tramo y hacia los espectadores que llevaban horas esperando a vernos pasar.

Después de todo este follón y con el enfado generalizado del resto de equipos al menos pudimos correr la segunda pasada por estos dos tramos que discurren entre la frontera entre la provincia de A Coruña y la de Pontevedra. En Sarandón había una niebla tan espesa en la que por momentos era mejor ir sólo con las luces cortas. La visibilidad era tan mala que intentando asegurar corté demasiado una curva y pinchamos. Al menos fue cerca del final e incluso la Guardia Civil nos iluminó con su coche para que nos fuera más fácil cambiar la rueda. En el último tramo, Xirimbao, perdimos mucho tiempo porque la rueda de repuesto no debía estar bien hinchada y en las curvas a derecha el coche hacía muchos extraños. Decidimos bajar el ritmo y asegurar terminar la carrera.