XXIII Rali Ría de Noia

Noia es un rali muy complicado, lo demuestra el hecho de que siempre hay más abandonos que en otras carreras. Si te das un paseo por los tramos no parecen muy diferentes a los de otras carreras. Pero luego al entrenarlos te das cuenta que están llenos de ‘trampas’. Y lo peor de todo es que cada año me parecen más difíciles. Una de dos, o cada vez sé observar mejor la carretera o me estoy haciendo viejo.

Foto del Rali de Noia

Foto de Juan Pita

La semana anterior al rali fuimos a probar el coche. Esta vez conseguí convencer a Héctor para que viniera a dar una vuelta y al instante se dio cuenta de que no frenaba bien. Parecía que era otra vez el servofreno. Últimamente se repiten las averías que ya hemos tenido anteriormente. Lo cambiamos, al momento parecía que funcionaba pero luego en carrera seguimos teniendo un tacto raro en el pedal. Habrá que investigar.

Como cada viernes de rali, lo primero que hay que hacer es pasar las verificaciones administrativas. Tienes que cubrir una especie de hoja de inscripción (el pasaporte) y enseñar las licencias (piloto, copiloto y concursante), el permiso de circulación, la ficha de la itv, el seguro, carnet de conducir y pasaporte de grupo X. Además hay que llevar 2 fotos para pegar en una ficha que te dan. Parece sencillo y realmente lo es si lo llevas preparado. Por eso no entiendo por qué siempre hay equipos que se olvidan de una o más cosas y provocan estar más de una hora esperando en la cola. Lo que más me irrita es ver que después de una hora en la cola hay gente que no ha cubierto el pasaporte y se pone a hacerlo cuando le toca su turno. Es como cuando estás en una larga cola en el peaje de una autopista y los de delante se ponen a buscar el dinero cuando les toca pagar.

Foto del Rali de Noia

Después de las verificaciones administrativas directos a las técnicas. Allí el segundo capítulo de la revolución que se está llevando a cabo este año. Te piden la ficha de homologación y te revisan el coche conforme a ésta. Sólo se fijan en las cosas que se ven a simple vista como separadores, campanas de admisión, etc. El problema es que en el grupo X a parte de la ficha hay un reglamento más permisivo que permite por ejemplo un ancho de vías libre. Por eso no entiendo que nos hicieran sacar los separadores. A parte que luego ves en el parque cerrado coches que salen como grupo N con frenos gordos, los dichosos separadores, etc. En fin, habrá que estar atentos a próximos episodios.

En otras crónicas ya hemos hablado de lo contentos que estamos corriendo con el equipo Troncomóvil Sport. Pero hoy quiero comentar el detallazo que tuvieron Nico y Luís de conseguirnos una Yokohama para que pudiésemos correr este rali con ruedas buenas. Por cierto que este equipo con su modesto 106 1.3 rallye quedaron primeros de clase.

El día de la carrera hizo mucho calor, eso sí, nada comparado con el Sur do Condado. Además teníamos ganas de correr con buen tiempo después de toda la temporada pasada con mucha lluvia. Nos gusta la lluvia pero no en todos los ralis, cuánta más variedad mejor.

Foto del Rali de Noia

Foto de Rbaniela

La principal novedad de este año era el tramo de Sampaio. Nada menos que 19,500 km. Además al ser el primero iba a resultar decisivo porque los equipos que salieran fríos podían perder todas sus opciones y los que arriesgara demasiado podían abandonar nada más iniciarse la carrera. Hubo mucho de lo segundo, vimos un montón de coches tirados ya en la primera pasada. A parte de la longitud del tramo éste se hacía muy complicado debido a la gran cantidad de gravilla. Al menos arreglaron los baches que había el fin de semana anterior.

Este año la especial de Outes (8,500 km) variaba a partir de la mitad a parte de que ahora se hacía por la mañana.. A la famosa izquierda 3 en gravilla (que hasta el día de los reconocimientos estaba llena de público) se le unía ahora una bonita horquilla de derechas también en gravilla. A partir de esta curva cambia el final del tramo con una zona muy rápida con curvas largas de coger tarde para no comérselas. En esta parte final hay que tener mucha fe en las reacciones del coche para no perder excesivo tiempo. Además vimos que lo que en entrenos parecían curvas de grado 5 en carrera con toda la carretera para nosotros eran claramente curvas de grado 6.

Después de las dos primeras pasadas por estos dos tramos llegamos a la asistencia y le pedimos a Jose que probara el coche porque notábamos que algo iba mal. Se trataba del grupo de la caja de cambios. Y ya en ese momento nos avisó de que lo más seguro que no acabásemos el rali. Cuándo más sufría el grupo era saliendo desde parado, de las curvas lentas o acelerando fuerte a bajas revoluciones. Por eso intentábamos ir en marchas largas y a muchas revoluciones. Aunque llegó un momento que decidí olvidarme de la avería y divertirme un poco. Tampoco tenía mucho sentido ir tan lento para terminar los últimos. De hecho tuvimos una pequeña salida de pista al ir tan desconcentrados. Para eso mejor abandonar e intentar llegar a Coruña andando con el coche. De estar en carrera por lo menos disfrutar un poco.
Foto del Rali de Noia

Foto de Juan Pita

La tarde empezaba con el tramo de Montemuiño (15,850 km) que se está convirtiendo en uno de nuestros preferidos de todo el campeonato porque tiene realmente de todo y se hace muy divertido correrlo. Lástima que fuera en este tramo dónde nos quedásemos tirados en la segunda pasada. La primera parte rápida en subida tiene varias curvas enlazadas en las que es necesario sacrificar la primera para salir mejor de la segunda curva. Y luego empieza la diversión para los coches poco potentes como el nuestro con zonas estrechas, curvas de todo tipo, subidas, bajadas, etc.

El segundo tramo de las secciones de la tarde era Cubelo (10,500 km). A mitad de tramo hay una zona de subida muy empinada con un montón de horquillas de coger en primera (lo peor para la avería del grupo). La parte final con curvas enlazadas es bastante técnica y al haber suciedad si al salir acelerando de las curvas dudas y levantas es muy fácil que el coche se vaya de atrás.

Alguna vez tenía que ser la primera en no acabar una carrera. Al menos corrimos todos los tramos menos unos cuantos kilómetros ya que la segunda pasada por Cubelo fue anulada por el gran caos circulatorio que se formó. Por la tarde se repitieron los atascos de la mañana que hizo que la mayoría de los equipos penalizaran o se jugaran el carnet adelantando en continua viniendo coches de frente. La verdad que éste es un problema grave en este rali al que tendrán que buscar una solución. Con un equipo como Troncomóvil da gusto quedarse tirados: Carlos nos vino a buscar a Porto do Son a las 12 de la noche para llevarnos a casa y Paco al día siguiente fue con la grúa a recoger el coche.
Foto del Rali de Noia

Lugar del abandono

Lo que pasa cuando hay poco presupuesto es que cualquier avería o accidente te imposibilita salir en la siguiente carrera. Por eso no vamos a poder salir en el Albariño pero haremos todo lo posible para estar en el rali de Narón.