XXIV Rali Botafumeiro

Un año más la temporada de ralis terminaba con la prueba de casa, el ‘Bota’. Los días previos a la carrera, mi escudería, la Compostela, tuvo que sufrir un montón de contratiempos. El peor de todos fue que sin tiempo de reacción el subsector de Tráfico de la provincia de A Coruña emitía un informe desfavorable para la celebración del tramo de Touro esgrimiendo como ridículos motivos el tener que cortar una vía de “alta capacidad” como la AC-241 y disputarse el rali en horario nocturno. De esta manera el rali perdía de golpe y porrazo 30 kilómetros cronometrados. Por esta causa el sábado se corría únicamente el tramo espectáculo del Amio y el tramo de O Pino. A esto se añadió el tener que cambiar el emplazamiento del parque cerrado de Área Central a un menos vistoso Pabellón Multiusos Fontes do Sar.

Foto del Rali Botafumeiro

En esta edición la carrera se disputaba en un formato más ‘moderno’ de 2 etapas: las verificaciones se realizaron el sábado por la mañana y los tramos se corrieron el sábado por la tarde y el domingo por la mañana. Esta configuración permite no tener que pedir permiso en el trabajo para verificar los viernes pero tiene el inconveniente de no poder salir a celebrar haber terminado la carrera ni disponer del domingo para recuperarse.
Foto del Rali Botafumeiro

Un poco de cinta americana y como nuevo

Siguiendo con mi suerte habitual, días después del Rallye San Froilán, y no en carrera, se rompió la bomba de la dirección asistida del Polo. Al haberla cambiado yo mismo, con los pocos conocimientos de mecánica que tengo, sólo quedó tiempo para mejorar la iluminación (antinieblas nuevos con bombillas de 80w) y montar una nueva luz interior para el copiloto.

Foto del Rali Botafumeiro

Si el coche está así, cómo estarán los tramos

La lluvia caída durante la mañana del sábado dejó los tramos con humedades lo que unido al característico deslizante asfalto compostelano y a las bajas temperaturas hicieron de ésta una carrera complicada en la que no confiarse nunca y pilotar en todo momento con mucho cuidado. Al no parecer que fuera a llover por la tarde nos surgió la duda de si montar unas ruedas de calle especiales para lluvia (Uniroyal Rainsport) o unos semislicks (Toyo R888). Luís Penido, que hacía de relaciones con los participantes, nos recomendó utilizar las Toyo. Aun siendo la mejor elección, los semislicks no funcionaron nada bien y sufrimos un montón de pérdidas de tracción y subviraje. Estos problemas fueron los que provocaron una pequeña salida en la segunda pasada por el tramo de O Pino. La visita a la cuneta se saldó únicamente con la defensa y un faro roto lo que nos permitió seguir en carrera.

Foto del Rali Botafumeiro

Foto artística de Natalia

La helada caída el sábado por la noche hizo que a la mañana siguiente nos encontrásemos en el parque cerrado con los coches llenos de hielo. En las primeras pasadas por lo tramos de la segunda etapa sufrimos con las heladas matutinas. A lo largo de la mañana el sol fue secando los tramos y en las segundas pasadas, ya con el asfalto seco, fuimos recuperando el tiempo perdido al no disponer de ruedas adecuadas, para terminar remontando y superando a nuestros rivales directos: Mourelos con su nuevo Suzuki Swift del trofeo, los 2 Ford Fiesta xr2, los 2 Opel Corsa y el Suzuki Swift gti.