XXIV Rallye Cidade de Narón

Seguimos evolucionando el Polito. Al igual que hiciera con el 205, una vez más recurría al especialista coruñes Sanmamed para instalar unos colectores Supersprint y hacer una línea completa de escape. El trabajo realizado por este taller ha sido excelente y el precio bastante ajustado. No es que sean amigos o que me patrocinen, pero después de tanto incompetente por ahí suelto da gusto encontrarse con auténticos profesionales. El resultado es que ahora suena como un verdadero coche de carreras pero se nota cualquier variación en el acelerador por lo que el copiloto sabe cuándo no estoy yendo a fondo. Para los que dicen que todavía no suena lo suficiente decirles que la línea es de 50 mm de sección, la autorizada por la ficha de homologación en grupo N, y necesaria para mantener un poco de contrapresión.

Foto del Rali de Narón

Hoy en día están muy de moda las llantas grandes. Antiguamente el tamaño de la llanta venía marcado por el tamaño de los frenos más que por la estética. Es decir, sólo se montaban llantas más grandes para poner frenos más grandes. Los frenos que monta el Polo son los de la versión GTI que caben perfectamente en llanta 14. Para esta carrera nos dejamos de bonitas y delicadas llantas de 15″ para pasar a unas míticas Speedline blancas de 5 palos de 14″ acompañadas de unos neumáticos Toyo Proxes R888. Voy a volver a hacer publicidad: neumáticos Roda-mos. Un taller de nemáticos especializado en vender semislicks a un precio muy interesante. De hecho venden bastante por internet al resto de España. Por cierto que el reciente terremoto de Japón ha parilzado las exportaciones de neumáticos Toyo y Yokohama. A precio de ruedas de calle, las R888 (similares a las Yokohama A048 que usaba en el 205) dan un rendimiento que nada tiene que ver con un neumático de calle.

Para esta carrera contaba con Patxi estrenándose en las labores de copiloto. Patxi, de Ferrol como yo, es uno de los primeros amigos que he hecho en el mundo de los ralis; de hecho ya ha salido en otras crónicas. Después de correr con Pato el listón estaba muy alto, pero igual que me pasara con él desde el principio nos encontramos muy a gusto. Hablando de Pato decir que en esta carrera estrenaba su nuevo coche, un AX hecho al detalle. Con las prisas no pudo salir con toda la preapración grupo A que tenía preparada, pero esto no fue impedimento para ganarnos justamente en los tramos hasta su abandono por rotura de la caja de cambios.

Foto del Rali de Narón
En esta carrera volvimos a correr en plan humilde: entrenos comiendo de bocadillo, asistencia hecha por nosotros mismos, desplazamiento al rali en el propio coche de carreras, etc. Si algún día dispongo de más recursos probablemente heche de menos esta época en la que que terminar un rali con estos medios te hace el doble de ilusión. La clave está en organizarse bien entre copiloto y piloto. Y eso hicimos en las verificaciones: mientras uno hacía las administrativas, el otro ya estaba haciendo cola en las ténicas. De ese modo ha sido el rali en el que más temprano he terminado de verificar con la tranquilidad que eso da.
Foto del Rali de Narón

Foto de Kike-MPT

El primer tramo Fogoselo estaba demasiado roto; El típico tramo rompecoches con un montón de baches que no tiene sentido correr. Además nos fastidió bastante el ver a Jacobo Veiras y Rodrigo Baño tirados tras una salida de carretera en los primeros kilómetros del tramo. En el siguiente tramo, Eume, ya pudimos disfrutar más y empezábamos a coger confianza. La mañana terminaba con las segundas pasadas por estos tramos pero se neutralizaban las dos. La dirección de carrera decidió otorgar el mismo tiempo que en las primeras pasadas. El resultado de hacer esto es que duplicas la diferencia entre los coches. Lo normal y más justo hubiera sido darles el mismo tiempo a todos los que no pudieron correr los tramos.

Foto del Rali de Narón

Típicas colas que se montan a la salida de un tramo cuando hay una neutralización

Por la tarde se daban dos pasadas a Ferreira y Narahio. En Ferreira al tratarse de uno de nuestros tramos preferidos intentamos ir rápido, de hecho en la famosa curva de los bares nos emocionamos y pasamos bastante fuerte. Nos queda la duda de las segundas pasadas en las que dándonos la impresión de haber ido más rápido que en las primeras sin embargo los cronos fueron ligeramente peores. A partir de ahora tendremos que estar atentos al cornometraje.

Quedamos muy contentos del rali que nos salió porque no tuvimos grandes sustos y fuimos cogiendo ritmo y acoplándonos cada vez más. Además nos echamos unas risas con las mismas canciones que ponen en todos los ralis en Cadena Dial (“toda una vida a tu laaaado”) o al ver a Tembrás Jr. en un Peugeot 206 (“Ese no es un Tembrás ni es nada”).