XXV Rallye Cidade de Narón

Comienzo tardío de la temporada 2012 por motivos profesionales. Esta va a ser una temporada corta pero representa un punto de inflexión a partir del cual volveremos a realizar temporadas más completas. Esta temporada tengo otra vez la suerte que me acompñae Patxi de copiloto. Aunque a veces es difícil llevar a un piloto en el asiento de la derecha ya que cada uno tiene su forma de conducir en general es positivo que el copiloto tenga experiencia y entienda lo que que sucede y es mejor hacer en cada momento.

Foto del Rali de Narón

Foto de Ángel Sanz

Un año más sigo con la ilusión de correr con el que fue mi primer coche de calle. Uno de los grandes inconvenientes de haber preparado un coche tan poco deportivo como nuestro Polo 1.4 de 75cv es que la inyección corta muy pronto, a 6.200 rpm. Esto provoca que cuando tienes que cambiar de marcha el motor cae tanto de vueltas que no tiene casi fuerza. Este era uno de los principales problemas que tuvimos en la temporada 2011, al tener que cambiar de marcha perdíamos muchísimo tiempo. Para este comienzo de temporada hemos conseguido la centralita de la versión de 100cv que corta aproximadamente a 7.000 rpm lo que al cambiar te deja cerca de las 5.000 y el motor sigue tirando con fuerza. Para desbloquear la centralita recurrí al especialista gallego en repogramación de centralitas Diego 16v (656 875 193). Lástima que durante esta primera carrera no funcionó correctamente por necesitar unos inyectores que proporcionen un mayor caudal de gasolina en el motor.

Nada mejor que empezar la temporada en uno de nuestros ralis preferidos. Este año la escudería Siroco Team estaba de aniversario ya que celebraba el 25 aniversario de su rali. Para ello prepararon un completo rali de 125 cronometrados, casi tantos como un rali del nacional, con 7 tramos distintos incluyendo una superespecial urbana en As Somozas. Aunque parecían muchos tramos fue uno de los ralis más fáciles de entrenar ya que la organización realizó un gran trabajo pintando marcas en la carretera para indicar por dónde seguir en cada cruce o desvío lo que hacía casi innecesario seguir el libro de ruta.

Foto del Rali de Narón

Foto publicada en McRallyes.com

Esta temporada volvemos a hacernos nosotros mismos la asistencia dejando el día anterior en el parque de trabajo un coche de calle con las herramientas y las ruedas. Este año decidimos no hacer la tontería de sacar una licencia de mecánico que absurdamente en algunas carreras nos han solicitado aun cuando les explicabas que no llevábamos mecánico. Un año más la asistencia se hizo en el polígono industrial Río do Pozo. Me gustan los polígonos para estos menesteres porque hay espacio suficiente y de esa manera no se forman atascos que te puedan jugar una mala pasada al intentar llegar al control horario de salida. El parque cerrado volvía a situarse en el centro comercial Odeón siendo ésta una localización ideal por ser un buen reclamo para los visitantes y por estar dotado de servicios para los participantes.

Climatológicamente fue un rali muy complicado ya que no paró completamente de llover en ningún momento. Esto unido a la suciedad de algunos tramos hizo que fuera una de esas carreras en las que nunca te llegas a encontrar cómodo, tratándose más de una carrera de supervivencia.

Por la mañaa casi todos los participantes teníamos miedo del tramo C de As Somozas por lo rota que estaba la carretera. Sin embargo el tramo más complicado de la mañana fue el B de San Sadurniño donde muchos participantes tuvieron dificultades en una curva de derechas en bajada en la que incluidos nosotros calculamos mal la frenada y salvamos de salirnos forzando un trompo. La mitad del rali concluía con un tramo espectáculo en As Somozas. Si bien nos encanta que se acerquen los ralis a los núcleos urbanos para fomentar la afición a los mismos esta especial resultó un tanto aburrida.
Foto del Rali de Narón

Foto de Mel en el tramo urbano

En la primera sección de la tarde sufrimos dos nuetralizaciones. La primera de ellas fue en la primera pasada por el tramo D de Valdoviño por el atropello de tres espectadores. Desde el punto de vista de los organizadores es necesario extremar las medidas de seguridad y concienciar a los espectadores pero éstos también deben aplicar en mayor medida el sentido común y no exponerse ante los peligros de este deporte. En la neutralización de Valdoviño en vez de entregarnos un tiempo genérico a todos los participantes neutralizados nos dieron el tiempo que realizamos en la segunda pasada. No me gusta este tipo de decisiones porque lo único que se consigue con ello es aumentar las diferencias de tiempo en la clasificación. A parte si la primera pasada te ha salido mal por cualquier motivo, con esta decisión de los comisarios ‘pagas’ el doble los errores.

Aunque en pretemporada lo habíamos solucionado por la tarde volvimos a notar un taco roto en el motor. También saltó en un par de ocasiones el chivato de la presión de aceite lo que unido al cambio de centralita decidimos no arriesgar y simplemente tratar de terminar la carrera sin mayores complicaciones. Eso no nos prohibió de disfrutar del tramo F de Ferreira y su famoso crucre de los bares que sigue siendo año tras año uno de nuestros tramos favoritos de todo el campeonato.

El final del rali tuvo un sabor agridulce. Por un lado quedamos contentos por acabar una carrera tan difícil como esta edición del rali de Narón. Por otro lado nos sentimos un poco desilusionados porque todavía no se notan las mejoras mecánicas y siguen sin salir los tiempos. Nos queda mucho trabajo que hacer en el Polo pero para la próxima carrera volveremos con novedades.