XXVI Rallye Cidade de Narón

Días antes de que se cerrara el plazo de inscripción dudaba si podría participar el rali de Narón. A última hora surgieron averías que se tardaron más tiempo de lo normal en reparar (rotura del termostato y montaje de una pinza de freno) o piezas difíciles de localizar o que llegaban equivocadas (latiguillos de freno o tirantes de la estabilizadora delantera). Hubo varios días que me acostaba convencido de que no iba a correr pero como buen tauro soy un cabezón y no podía perderme esta carrera. Una vez más he de agradecer la ayuda de Héctor Pettinato y sobretodo sus lecciones de mecánica.

Foto del rali de Noia

Foto de Diego Area

La novedad mecánica para esta carrera era un nuevo puente trasero con estabilizadora. Se trata del puente que equipa la versión GTI del Polo que es igual que el de los Ibiza y Córdoba TDI 110 y Cupra. El comportamiento del coche ha mejorado pero ahora se nota descompensado con el tren delantero. Espero que para la próxima carrera tenga por fin montada la estabilizadora delantera más gruesa que me está dando más lata de lo que esperaba.

Los entrenos no fueron especialmente duros, unos 550 km, pero los realizamos lloviznando. Es destacable cómo las escuderías se esfuerzan más cada día en ofrecer en sus páginas web contenidos de interés para los aficionados y equipos participantes; en esta ocasión llamaba la atención que estaban disponibles vídeos con cámaras interiores de todos los tramos del rali.

Foto del rali de Noia

Foto de Diego Area

La jornada de carreras transcurrió con una lluvia continua que se intensificó por la tarde. La carretera estaba muy complicada incluso para los aficionados ya que no sólo vimos accidentes en los tramos. En esta carrera probamos por primera vez unas Fedima F/T. El agarre en piso mojado mejora considerablemente respecto a las Toyo R888 pero el asfalto estaba tan resbaladizo que a la salida de las curvas 4, que normalmente cojo en tercera velocidad, el motor caía mucho de vueltas; incluso en subida bajaba a segunda para no perder tanto tiempo.

Este año el rali volvía a un esquema clásico de 4 tramos (2 secciones de 2 tramos a doble pasada) sin especial urbana. El tramo A (Os Casás) era el más roto de todos. Se nota la falta de potencia y de un autoblocante ya que en este tipo de tramos lentos le ganamos únicamente a 4 coches mientras que en el B (As Forcadas), en mejor estado, a 15 coches.

Foto del rali de Narón

Foto de Diego Area

En el tramo C (A Nogueira) me resultó raro que en el control horario de salida no nos dieran un minuto más cuando Iría todavía estaba terminando de abrocharse el arnés. En la segunda pasada fuimos capaces de bajar el crono de la primera en 18 segundos. En el tramo D (Cerdido) Iria cometió un despiste y me cantó una I2 en vez de una D2 y a partir de ahí me desconcentré un poco. En la segunda pasada ya más centrados bajamos el tiempo anterior en 9 segundos. Se nota como tramo a tramo voy cogiendo más confianza y compenetrándome mejor con Iria.

Por ahora nunca me he tomado en serio el resultado final porque realmente no competimos contra nadie pero fastidia perder un premio en metálico porque otros pilotos mucho mejores que nosotros no corran con un coche totalmente legal. Estos pilotos destacarían igual sin trampas y se ganarían el respeto de todos. El éxito debería medirse por los logros pero también por cómo se han conseguido.