XXXI RaliNoia

Gracias a la invitación de Iria y Pato esta pretemporada tuve la ocasión de probar a fondo el coche junto a Héctor Pettinato en el circuito de A Pastoriza. La experiencia fue muy positiva ya que pudimos comprobar que el principal problema del Polo es que va muy blando de delante y muy duro en el tren trasero. Una diferencia tan grande en el balance del coche provoca que en las curvas subvire mucho y cuando ahuecas el acelerador se produzca un fuerte sobreviraje. Este comportamiento, aunque divertido en circuito, provoca que pierdas la confianza en las zonas sucias de un rali.

Foto del Rali de Noia 2015
De cara al rali de Noia para intentar corregir este problema sólo me dio tiempo a cambiar las copelas de los amortiguadores y poner una barra inferior de refuerzo. Además probamos unas nuevas presiones para compensar la diferencia de pesos y dureza entre ejes (tres décimas más en las ruedas delanteras que en las traseras).

Esta temporada me va a acompañar en las labores de navegante David Calvelo. David es uno de los primeros amigos que hice en las carreras y la razón por la que empecé a correr por la Escudería Compostela. Lamentablemente por razones no deportivas esta escudería ha paralizado toda su actividad. Pero una vez más la Escudería Rías Biaxas me ha acogido como ya hiciera en el año 2010 cuando corrí en Portugal.

En este rali de Noia por fin tenía la ocasión de comparar las prestaciones de mi Polo con el otro Polo 6N2 que corre en Galicia ahora en posesión de Julio Pedro. La unidad de Julio fue construida por Volkswagen para probar el kit de la copa que se corriera en Inglaterra en los años 2001 y 2002. Los tiempos nos hacen ver que mi coche todavía está muy lejos de la potencia y de la efectividad del chasis de la unidad oficial.

Un año más la carrera seguía un esquema clásico de dos tramos a doble pasada. Este planteamiento junto a la larga distancia que separa los tramos ayuda a que no se produzcan los atascos típicos de otras ediciones.

Foto del Rali de Noia 2015

Por la mañana se corría el tramo de A en Noia y el tramo B, memorial Manolo Lojo, en Muros. Para las primeras pasadas esperábamos lluvia por lo que montamos ruedas de mojado pero cuando nos tocó empezar a correr ya sólo caían cuatro gotas. De todos modos después de pasar más de 140 coches el piso estaba muy sucio por lo que no se comportaron nada mal las Fedima. En el tramo A tuvimos el mayor susto de la carrera al encontrarnos una curva totalmente embarrada que nos escupió literalmente a la cuneta. Pensamos que abandonábamos allí mismo pero sorprendentemente no sufrimos ningún tipo de desperfecto.

En estas primeras pasadas David y yo fuimos bastante perdidos. Esto es algo que ya esperaba al tratarse de la primera carrera de David como copiloto, al ser sus notas como piloto bastante diferentes a las mías y al ser el ritmo de carrera mucho más rápido que las pasadas de entrenamientos. En la segunda pasada por el tramo de Noia nos pusimos las pilas y empezamos a ir más cómodos y sincronizados. A esto también ayudó que el tramo empezó a secarse aunque al estar más sucio no pudimos mejorar el tiempo de la primera pasada. La segunda cronometrada por el tramo B se anuló lo cual no nos sorprendió por la dificultad que tiene la especial para retirar los coches de la calzada en caso de accidente o avería.

Al mediodía se realizaba un reagrupamiento en Muros de dos horas que nos permitió descansar y comer tranquilamente en uno de los múltiples locales que se encuentran en el paseo marítimo.

Foto del Rali de Noia 2015

Por la tarde se corría el tramo C en Lousame y el D en Porto do Son. Estos dos tramos estaban en mejores condiciones que los de la mañana lo que nos permitió correr y disfrutar sin tener miedo de encontrarnos todas las curvas sucias. Lamentablemente en la segunda pasada por el tramo C en una zona estrecha en subida sufrimos una avería al pasar de primera a segunda velocidad. En un primer momento pensamos que había sido una rotura de la caja de cambios ya que ésta se quedó bloqueada. Días después descubrimos que se trataba de un muelle del embrague que se había soltado al romperse el centro del mismo lo que hacía que no permitiera embragar.