XXXI Rallye San Froilán

Me había hecho ilusiones. Al ver calendado el rali a principios de septiembre pensé que podría disfrutar de un San Froilán sin suciedades. Me equivoqué. Si en anteriores ediciones sufrí con el barro en esta tocó sufrir con la gravilla.

Foto del Rali San Froilán

Para esta carrera solucioné el problema de vibraciones al frenar cambiando discos y pastillas. En agosto es difícil conseguir repuestos por lo que tuve que contentarme con calidad de serie. Lo bueno es que me enteré que las pastillas que llevo son las mismas que las de algunos Golf gti, Seat Ibiza Cupra, etc por lo que sí existen pastillas deportivas cosa que al principio no encontraba buscando por la referencia del Polo gti.

Sin embargo el mayor problema es el que tengo con la dirección del polito. Al montar los frenos de la versión gti (los homologados en la ficha) tuve que cambiar manguetas. Desde aquella no soy capaz de alinear bien el coche. Llevo más de un año dándole vueltas al asunto. Intenté llevarlo al taller de detrás de mi casa, Bersus, pero allí no quisieron echarle un vistazo. ‘Igual echo 2 horas para alinearlo’, ‘llévalo a dónde te lo dejaron así’. Y eso que les dije que le pagaría todas las horas que tardaran en arreglarlo (o intentarlo). Viva la profesionalidad. Profesionalidad que sí encontré en Midas Santiago. Parece mentira que un taller de mecánica rápida se interesen e intenten solucionar el problema. Pero el problema persiste. De tal manera que el coche subvira un montón y no es capaz de entrar en las curvas. Durante el rali decidí no volver a correr hasta solucionar este tema. Aunque no tenga ni idea de mecánica me mancharé de grasa y prometo solucionar yo mismo el problema. Menos mal que a día de hoy creo que ya sé qué falla.

Foto del Rali San Froilán

En esta carrera estrenaba casco. Aunque es un simple Sparco Pro Jet es especial. Es un regalo que me hace Paula por apoyarla durante los años que ha estado preparando oposiciones. Me hace mucha ilusión este regalo porque cada vez que lo ponga recordaré los ralis que corrimos juntos. Paulita, ¡enhorabuena por ese aprobado más que merecido!

En 3 temporadas he pinchado sólo 2 veces; en este rali lo hicimos otras tantas. La primera ni nos dimos cuenta, nos avisaron en un control horario. En la segunda a punto estuvo el neumático de salirse de la llanta. De hecho el ruído era tal que pensamos que llevábamos el cubrecárter suelto. Paramos en medio del tramo donde tuvimos la suerte de que el público vino a ayudarnos a levantar el coche por lo que no hizo falta usar el gato. GRACIAS!!! La verdad que lo pasamos algo mal porque en total sólo llevamos 3 ruedas de repuesto y por la tarde si pinchábamos otras 2 veces nos quedábamos fuera.

Foto del Rali San Froilán

Tramos. El más bonito Queizán. Aquí saltamos en uno de los rasantes. No nos los esperábamos pero entramos muy rápido en una curva y nos encontramos de repente el rasante. El peor de los tramos Begonte. Todo sucio, no se salvaba ni una curva.

508 km en total, 101 de tramos cronometrados. Es decir, 407 km de enlace (y ya no cuento la neutralización que gracias que sólo hubo una). De hecho se vio que los coches que usan gasolina especial probablemente no serían capaces de hacer tanto enlace sin repostar y pidieron autorización para hacerlo fuera del parque de trabajo. Realmente fue muy aburrido tanto paseo. Entiendo los motivos (dispersar el pelotón o repartir el público) pero hay que buscar alternativas mejores.

Foto del Rali San Froilán

El parque de asistencias era de lo mejor que he visto hasta el momento ya que estaba cubierto y bien iluminado (lo de la moqueta sobraba). Para la asistencia otra vez nos las arreglamos por nuestra cuenta. Pero tengo que agradecer la ayuda que nos ofrecieron el equipo Tembrás que coincidía que eran nuestros rivales de clase. Al final los Tembrás primeros y nosotros segundos. Que conste que el golpe que le di a unos de sus coches a última hora en el parque cerrado no fue por ganarnos. Remolcando me olvidé que la longitud del coche más el remolque es de unos 10 metros y que tengo que tener más cuidado al maniobrar.

Aviso para navegantes: los ralis son un deporte de equipo.