XXXII Subida a Chantada

Sin duda, en Galicia, la carrera más importante del verano es la subida a Chantada. Este año nuestra prueba de montaña con más historia celebraba su 32 cumpleaños. Por primera vez íbamos a correr en Lugo. Esta temporada sólo nos queda Orense y poco tiempo se va a resistir.

Foto de la XXXII Subida a Chantada

Foto de Pableras_lp

La subida tiene una longitud de 4,1 km. Se divide en 2 partes claramente diferenciadas. La primera, la parte antigua, es una carretera lenta en la que se va subiendo en forma de zig-zag y tiene 3 curvas importantes: curva de las Canteras, curva de Carbón y la curva de los Cipreses. Esta última es la entrada a la zona nueva, la ‘autopista’. En esta parte tenemos 3 carriles para nosotros solos y poco más tenemos que hacer que trazar porque menos en un par de puntos se va siempre con el acelerador a fondo.

Foto de la XXXII Subida a Chantada

Foto de Sirally.com

En los reconocimientos la zona rápida me desconcertó. Porque con tráfico y a velocidades legales es muy difícil hacerse una idea de lo que vas a hacer a ritmo de carrera. En la zona lenta tomé notas como si de un tramo de rali se tratase porque luego me ayudan a recordar el recorrido.

Para esta carrera estrenaba neumáticos: Yokohama A048. Compuesto de carreras homologadas para calle. Sin saber muy bien la diferencia con las A032R me decidí a comprar el modelo más nuevo en compuesto M (compuesto más blando). Parece que la información sobre ruedas de competición es secreta y ni los distribuidores te saben decir nada.

Foto de la XXXII Subida a Chantada

Foto de Supermiguell

En carrera me encontré muy a gusto con el coche. Los neumáticos respondieron muy bien y me daba la sensación de que cada curva que cogía la habría podido tomar a mayor velocidad. Manga a manga fui bajando el tiempo siempre guardando un margen de seguridad. Al final, segundo de clase y por delante de coches de clases superiores. La subida me encantó y en un futuro me encantaría repetirla pero con un coche más potente.