Rally de A Coruña

En el año 2001 se celebró la última edición del Rallye de La Coruña puntuable para el campeonato de España y para el campeonato europeo (ERC). Principalmente por motivos económicos la Escudería La Coruña dejó de organizar la prueba pero en el año 2015 la Escudería One Seven recogió el relevo y sacó adelante la vigésima edición de la carrera encuadrada ahora en el campeonato gallego de rallyes.

El Polo en el parque cerrado del Parrote

Parque cerrado en el Parrote

2019: 23º edición

La lista de inscritos de esta edición era impresionante: 5 campeones gallegos, 6 R5, 3 N5, 1 N6, 2 Kit cars, 911, Evos… pero a la vez muy preocupante. Últimamente están desapareciendo los coches asequibles como los Peugeot 205, los Citröen Ax o los Opel Corsa. Los jóvenes pilotos ahora empiezan con muchos medios lo que implica mucho gasto y hace peligrar su continuidad. Igual la alegría de hoy de disfrutar con una inscripción tan buena se convierte en un problema en el futuro. Considero que la federación gallega debería estudiar la evolución del autocross en los últimos 15 años y tomar medidas para que no le pase lo mismo en el campeonato de ralis.

En esta carrera repetía Nicolás Cernadas como copiloto y al tratarse de un rally tan especial para los dos el objetivo no podía ser otro que llevar el Polo al parque cerrado final en el Parrote. Este objetivo no sería fácil ya que tramos como Aranga o Cerceda se encontraban muy rotos. El coche aguantó el maltrato de pasar por estas especiales y el único incidente de carrera fue una pasada de frenada en el tramo de “Arteixo – Culleredo – Laracha”. Una pena que los últimos equipos no pudiésemos correr 3 tramos a lo largo del día por causa de las nuetralizaciones.

Como anécdota cabe destacar que de camino a la primera pasada por Aranga la guardia civil nos paró en un control para hacer un test de alcoholemia. Creo que es la primera vez que me sucede en una carrera y sinceramente pienso que deberían hacerse más a menudo para ayudar a limpiar la imagen de este deporte.

Más que satisfactorio comienzo de la temporada en la que intentaremos seguir apostando por la fiabilidad que nos permita disfrutar sin complicaciones de las carreras.

2018: 22º edición

La temporada 2016 terminó muy tarde, a finales de noviembre, lo que unido a una gran carga de trabajo en el plano laboral me hizo tomar la decisión de tomarme un año de descanso de las carreras. 2017 lo aprovechamos para empezar a preparar un nuevo coche destinado a tandas en circuito y poner a punto el Polo. Lo hemos llevado a reprogramar y ahora mismo está rindiendo 120 CV; no está nada mal teniendo en cuenta que se ha partido de un motor de 75 CV. Sobrepasar esta potencia implicaría mejorar otros aspectos del coche como frenos o suspensiones por lo que de momento nos conformaremos e intentaremos mejorar otros apartados como el peso. Para este rali ya estrenábamos una batería Odyssey PC545 4,5 Kg más ligera que la de serie.

Foto del Rali de A Coruña

Parque cerrado en la plaza de María Pita

Lo que tenía claro es que no se puede dejar de correr más de un año porque si no es más difícil volver a competir. Este deporte requiere mucho esfuerzo y sacrificio por lo que es normal dejar los ralis un tiempo para volver a cargar las pilas y recuperar la ilusión pero al final te lías con otros temas y no se vuelve nunca más. Lo he visto un montón de veces, es un patrón que se repite. Sólo dejaré de correr cuando físicamente me resulte muy difícil o encuentre algo que me divierta más que los coches.

Foto del Rali de A Coruña

He vivido en varias ciudades, incluso recientemente he vuelto a cambiar mi lugar de residencia, pero dónde más años he vivido ha sido en Coruña. Además fue un rali de La Coruña el primero que fui a ver. Todavía recuerdo cómo al empezar a ver los coches pasar por el tramo me di cuenta que tenía que correr como fuera. A partir de ese día sólo pensaba en los ralis, había descubierto mi verdadera pasión.

Foto del Rali de A Coruña

Podéis imaginar lo que he sentido en este rali aunque sólo corrieramos un tramo y medio. Lograr volver a estar compitiendo, verificar junto al estadio de Riazor, salir de la plaza de María Pita, pasar por la Marina entre un pasillo de gente, recorrer las mismas calles y carreteras con el mismo coche que utilizaba a diario cuando vivía en Coruña… Poco me importó el abandono, para mí fue la demostración que con esfuerzo los sueños se hacen realidad.

Foto del Rali de A Coruña

Foto de Miguel Maneiro

Mientras la caja de cambios aguantó las sensaciones fueron buenas y se nota que el Polo ha mejorado. Por mi filosofía de ver las carreras nunca llegará a ser un coche realmente competitivo pero sí se ha convertido en una máquina de hacerme feliz.

Foto del Rali de A Coruña