22º Rallye de A Coruña

La temporada 2016 terminó muy tarde, a finales de noviembre, lo que unido a una gran carga de trabajo en el plano laboral me hizo tomar la decisión de tomarme un año de descanso de las carreras. 2017 lo aprovechamos para empezar a preparar un nuevo coche destinado a tandas en circuito y poner a punto el Polo. Lo hemos llevado a reprogramar y ahora mismo está rindiendo 120 CV; no está nada mal teniendo en cuenta que se ha partido de un motor de 75 CV. Sobrepasar esta potencia implicaría mejorar otros aspectos del coche como frenos o suspensiones por lo que de momento nos conformaremos e intentaremos mejorar otros apartados como el peso. Para este rali ya estrenábamos una batería Odyssey PC545 4,5 Kg más ligera que la de serie.

Foto del Rali de A Coruña

Lo que tenía claro es que no se puede dejar de correr más de un año porque si no es más difícil volver a competir. Este deporte requiere mucho esfuerzo y sacrificio por lo que es normal dejar los ralis un tiempo para volver a cargar las pilas y recuperar la ilusión pero al final te lías con otros temas y no se vuelve nunca más. Lo he visto un montón de veces, es un patrón que se repite. Sólo dejaré de correr cuando físicamente me resulte muy difícil o encuentre algo que me divierta más que los coches.

Foto del Rali de A Coruña

He vivido en varias ciudades, incluso recientemente he vuelto a cambiar mi lugar de residencia, pero dónde más años he vivido ha sido en Coruña. Además fue un rali de La Coruña el primero que fui a ver. Todavía recuerdo cómo al empezar a ver los coches pasar por el tramo me di cuenta que tenía que correr como fuera. A partir de ese día sólo pensaba en los ralis, había descubierto mi verdadera pasión.

Foto del Rali de A Coruña

Podéis imaginar lo que he sentido en este rali aunque sólo corrieramos un tramo y medio. Lograr volver a estar compitiendo, verificar junto al estadio de Riazor, salir de la plaza de María Pita, pasar por la Marina entre un pasillo de gente, recorrer las mismas calles y carreteras con el mismo coche que utilizaba a diario cuando vivía en Coruña… Poco me importó el abandono, para mí fue la demostración que con esfuerzo los sueños se hacen realidad.

Foto del Rali de A Coruña

Foto de Miguel Maneiro

Mientras la caja de cambios aguantó las sensaciones fueron buenas y se nota que el Polo ha mejorado. Por mi filosofía de ver las carreras nunca llegará a ser un coche realmente competitivo pero sí se ha convertido en una máquina de hacerme feliz.

Foto del Rali de A Coruña