XXVII RaliNoia

Tras el año pasado en el que tuve la suerte de poder correr en Portugal, en el 2011 toca volver al campeonato gallego. Me planteo una temporada muy discreta en la que correr tan solo tres o cuatro ralis. La temporada pasada la abortamos antes de tiempo por no dar solucionado los problemas en el coche.

Foto del Rali de Noia

Foto cedida por galiciaenrallys.com

Este año la pretemporada fue bastante fructífera al resolver el problema de la alineación. Montar los frenos del Polo GTI obliga a cambiar manguetas y, lo que no sabía, también bieletas. A parte de esto el Polo lleva más mejoras: una caja de cambios mucho más corta, una nueva suspensión ya de competición y latiguillos metálicos de freno traseros hechos a medida. Con estas mejoras el coche comienza a funcionar. Ahora tengo una buena base sobre la que empezar a evolucionar. Tengo que agradecer toda la ayuda que me ha brindado Rubén Gómez para poder mejorar el coche y además este año me va a acompañar en las labores de asistencia.
Foto del Rali de Noia

Foto de Patxi

Para este rali contaba otra vez con Fernando Martínez (Pato) en el asiento de la derecha. Aunque ojalá pudiésemos correr juntos toda la temporada, no puedo ser egoísta ya que sé que su verdadera vocación es pilotar. Además también estoy deseando poder enfrentarme a él y picarnos de manera sana.
Foto del Rali de Noia

Foto cedida por galiciaenrallys.com

La carrera se nos estropeó por causa de los pinchazos. En el último tramo de la mañana pinchamos 2 ruedas en la misma curva; culpa mía al cortar demasiado. Tuvimos suerte de contar con el público para ayudarnos a cambiar por lo menos una de las ruedas pinchadas (obviamente la de tracción, la delantera). Llegamos como pudimos a la meta pero en el enlace al parque cerrado se salió el neumático de la llanta trasera. Cambiamos la llanta con el neumático suelto por la otra pinchada. Nos quedaban unos 10 kilómetros para llegar a parque cerrado y teníamos miedo de que se saliera también el neumático de la otra rueda pinchada. Para evitarlo intentábamos que no se calentase el neumático y rodábamos a no más de 50 km/h. Al salir de los últimos, y por este percance, íbamos ya de últimos de la caravana del rali. Sólo quedaba detrás nuestra el coche escoba que no puede adelantar a ningún participante, y parecía que iba al acecho de nuestro abandono para poder adelantarnos y así llegar antes a comer. Logramos llegar a parque cerrado pero todavía nos quedaba llegar a parque de trabajo para poder cambiar ruedas. Otros 7 km que aguantó la rueda pinchada. Entre el tiempo perdido y la penalización por llegar tarde al parque cerrado habíamos perdido toda posibilidad a logar un buen resultado pero por lo menos podíamos seguir en carrera y disfrutar de los tramos de la tarde.

Foto del Rali de Noia

Foto cedida por galiciaenrallys.com

Mi tramo favorito del rali: San Finx. Me encanta su famoso rasante en el que pegamos un pequeño salto (nada comparado con la locura del de Carracedo en su GT Turbo). Lástima que por exceso de público tuvieron que recortar el tramo y nos perdimos las también famosas horquillas finales. He de reconocer que fue una buena idea por parte de la organización la de recortar el tramo en vez de anularlo completamente.

Por la tarde volvimos a pinchar. Esta parece que fue la tónica general de la carrera de la que no se libraron tampoco los coches punteros; una carrera en las que es muy fácil pinchar y perderlo todo. Menos mal que Pachi y Natalia nos habían conseguido unas ruedas de repuesto ya que por falta de previsión no llevábamos suficientes. Desde aquí quiero agradecer a José Ángel Fente el cedernos estas ruedas para poder acabar la carrera.

Foto del Rali de Noia

Foto de Patxi

Terminamos el rali con un sabor agridulce. Contentos porque por fin el coche comienza a andar bien, pero fastidiados por no poder hacer un buen papel. Haciendo cuentas, sin tener problemas, podríamos haber terminado segundos de clase y con derecho a premio en metálico. Claro que este tipo de cuentas las pueden hacer todos los participantes…