XXXI Rallye Cidade de Narón

El rali de Narón lo afrontábamos con mucha ilusión y con ganas de pasarlo bien. Esta carrera mantenía un esquema típico de verificaciones en la tarde del viernes y el sábado se disputaban 4 tramos a doble pasada divididos en cuatro secciones. Esta estructura me parece una de los más adecuados para un campeonato regional con pilotos amateurs. El emplazamiento del parque cerrado en el aparcamiento del Centro Comercial Odeón resulta ideal, pero me llamó la atención que no volviésemos a él en el reagrupamiento del mediodía para así poder todos los equipos reponer fuerzas en la amplia variedad de restaurantes que hay por la zona.

Foto del Rali de Narón

El buen tiempo era un excelente aliado para disfrutar de la carrera. Según va avanzando la preparación, el Polo se vuelve más duro y es en seco donde se le saca su mayor potencial. El único inconveniente de este clima veraniego es el calor que se pasa durante toda la jornada de competición. Dentro del coche con la adrenalina ni te enteras, pero es en los parques donde se hace indispensable montar una carpa para poder descansar a la sombra.

Foto del Rali de Narón

Los dos primeros tramos de la carrera se neutralizaron pero a partir de ese momento pudimos disputar el resto hasta que en el penúltimo rompió un palier. En los cuatro tramos que pudimos correr tuvimos muy buenas sensaciones y marcamos consistentemente unos tiempos bastante competitivos sin apenas sustos y sin necesidad de arriesgar.

Foto del Rali de Narón

Este verano toca revisar a fondo el Polo para evitar más abandonos por causa del duro trabajo al que ahora se ve sometida la transmisión. Esperamos estar a la salida del resurgido rali Botafumeiro; este deporte se merece que se disputen carreras en la capital gallega.