Rally Botafumeiro

El Rallye Botafumeiro es una prueba de asfalto encuadrada en el Campeonato Gallego de Ralis que se celebra en los municipios que rodean la capital gallega. En el año 2018 la Escudería Santiago tomó el relevo de la Escudería Compostela en la organización de la prueba.

Foto del Rally Botafumeiro

Foto de Juan Pita

2019: 27ª edición

2014: 25ª edición

Por fin se celebraban las bodas de plata del rali Botafumeiro en las que conté con mi amigo Fernando Vilaro en las labores de navegante. Pato volvía al asiento de la derecha del Polo repitiendo la experiencia de hace ya cinco años cuando fuimos a correr dos rallys a Portugal. Me hacía mucha ilusión volver a correr con él para que comprobara las mejoras en el coche.

La carrera empezaba el viernes por la noche con una pasada por los tramos A y B. El tramo A (Escayolas Davimar), muy cercano al polígono del Tambre en Santiago de Compostela, contaba únicamente con 4,5 kilómetros de recorrido aunque incluía zonas interesantes para los espectadores como un cruce con rasante en medio de una recta larga, una de las escasas horquillas del rally o algunas curvas enlazadas con algo de gravilla. En la primera pasada salimos cautos aunque con ritmo para no perder tiempo que lamentáramos al final del rali.

Foto del Rali Botafumeiro

Otra vez juntos

El tramo B (Grupo Fernández) se trataba de un tramo espectáculo que se disputaba en el recinto ferial del Amio al igual que los Máster de Campións de estos últimos años. Durante la tarde del viernes se permitía a los participantes pasar por el recorrido una única vez con el coche de calle para tomar notas. El recorrido de 2,2 kilómetros, aunque diferente, utilizaba la misma zona de las citadas carreras por lo que me sentí muy a gusto. Esto se tradujo en que fue el tramo en el que superamos a más equipos a pesar del que pegamos un salto con un consecuente fuerte golpe en el cubrecárter al calcular mal el paso por unas chapas que se colocaron para superar un bordillo.

Debido a la incertidumbre del tiempo (cada servicio meteorológico hacia predicciones diferentes) decidimos cambiar dos ruedas de seco por dos de mojado en la última asistencia de 20 minutos del viernes previa al parque cerrado para que en la primera de la mañana, de tan sólo 10 minutos, cambiando otras dos, nos diera tiempo y tuviéramos opción de salir con 4 de mojado o con 4 de seco. El sábado nos alegramos al ver que había amanecido seco y que podríamos disfrutar de un Botafumeiro sin lluvia.

La mañana del sábado comenzaba con una primera pasada por los casi 9 kilómetros del tramo C (Compostela Motor) en Rois. La segunda pasada por este tramo se neutralizaba debido al fuerte golpe de Álvaro Muñiz en el precioso Ibiza SC Trophy. A los siguientes equipos se les otorgaba el crono de la pasada anterior lo que nunca me gusta porque lo único que se consigue es que se aumenten las distancias entre los equipos perjudicando la competencia.

En el enlace del tramo C al D en un cruce no indicado en el roadbook con dos alternativas nos encontramos en una de ellas un cartel de carretera cortada en 1,5 km y como todavía nos quedaban 4 km para la siguiente indicación seguimos por la otra opción. Después de varios kilómetros llegamos a una zona de casas estrecha y nos dimos cuenta que no íbamos bien. Volvimos para atrás y cogimos otro desvío y tras varios kilómetros ya desesperados porque irremediablemente íbamos a penalizar regresamos al cruce de carretera cortada. Después de un kilómetro empezamos a ver carteles de la organización señalizando los desvíos que debíamos coger saltándonos así el recorrido del libro de ruta. Por fin llevamos al control horario pero con 10 minutos de retraso lo que se traduce en un minuto y cuarenta segundos de penalización. En el siguiente reagrupamiento escribimos una reclamación porque sinceramente no nos merecíamos esta sanción cuando hay un cambio en el roadbook sin un comunicado previo. Lamentablemente no se tuvo en cuenta nuestra petición y bajamos 3 puestos en la clasificación general final.

Foto del Rali Botafumeiro

Foto de Manuel Lado

El tramo D (Autos Patiño), también conocido como Araño, era el único que se repetía de ediciones anteriores. Con sus más de 14 kilómetros se trata de un tramo muy rápido con peligrosos acantilados y con un asfalto muy rebotón. En esta especial la valentía, sobretodo en la zona de bajada, es determinante más que la diferencia de montura. Durante la primera pasada tuvimos el único susto grande del rallye en una izquierda en la que subvirando nos acercamos mucho a un muro aunque soltando gas volvimos a la trazada y nos libramos de un buen golpe. Más que asustarnos, la nobleza de reacciones del coche nos hizo coger más confianza.

Las pasadas por el tramo E (Grupo Caeiro) en Lampai fueron anuladas al parecer por un problema de permisos que fueron denegados en los días anteriores por la policía local del ayuntamiento de Padrón. Es una lástima ya que teniendo todo preparado parece una decisión tomada con el ánimo de hacer daño a la Escudería Compostela.

Por la tarde se disputaban 6 tramos: 2 pasadas por los tramos F y G y una pasada por los tramos A y B. El tramo F (Eulogio Viñal) en Sigüeiro es una especial de 9 kilómetros en la que hay que mantener la concentración al ser bastante rápida y discurrir íntegramente sobre carretera estrecha.

De camino al tramo G (Memorial Manolo Lojo) en Touro empezó a llover y la carretera empezó a empaparse. Afortunadamente cuando llegamos a la salida ya estaba escampando y únicamente cogimos mojados los primeros kilómetros en los que tuvimos algún susto con alguna frenada y algún sobreviraje debido al barro y a unas notas algo optimistas. Cuando llegamos a la horquilla hicimos un trompo al encontrarnos más gravilla de la que esperábamos. En la segunda pasada, todavía con luz a pesar de disputarla casi a las 22 horas, bajamos 9 segundos nuestro anterior crono pero volvimos a trompear en la horquilla al pasarnos de frenada y tener que hacer uso del freno de mano.

La carrera terminaba con una segunda pasada por el tramo espectáculo. Aún tratándose del último tramo no bajamos el ritmo y clavamos el tiempo del día anterior a pesar de darle un golpe a una de las protecciones. Quizá influyera que sabíamos que nos habían venido a ver y no queríamos defraudar.

Después del complicado rali de Noia necesitaba desquitarme y volver a sentirme cómodo dentro del coche. En esto último ha tenido mucho que ver Pato aunque preferiría encontrármelo de rival en más carreras. Analizando los tiempos vuelvo a estar en la media de la clase lo que me anima a seguir mejorando.

2012: 24ª edición

Un año más la temporada de ralis terminaba con la prueba de casa, el ‘Bota’. Los días previos a la carrera, mi escudería, la Compostela, tuvo que sufrir un montón de contratiempos. El peor de todos fue que sin tiempo de reacción el subsector de Tráfico de la provincia de A Coruña emitía un informe desfavorable para la celebración del tramo de Touro esgrimiendo como ridículos motivos el tener que cortar una vía de «alta capacidad» como la AC-241 y disputarse el rali en horario nocturno. De esta manera el rali perdía de golpe y porrazo 30 kilómetros cronometrados. Por esta causa el sábado se corría únicamente el tramo espectáculo del Amio y el tramo de O Pino. A esto se añadió el tener que cambiar el emplazamiento del parque cerrado de Área Central a un menos vistoso Pabellón Multiusos Fontes do Sar.

Foto del Rali Botafumeiro
En esta edición la carrera se disputaba en un formato más ‘moderno’ de 2 etapas: las verificaciones se realizaron el sábado por la mañana y los tramos se corrieron el sábado por la tarde y el domingo por la mañana. Esta configuración permite no tener que pedir permiso en el trabajo para verificar los viernes pero tiene el inconveniente de no poder salir a celebrar haber terminado la carrera ni disponer del domingo para recuperarse.
Foto del Rali Botafumeiro

Un poco de cinta americana y como nuevo

La lluvia caída durante la mañana del sábado dejó los tramos con humedades lo que unido al característico deslizante asfalto compostelano y a las bajas temperaturas hicieron de ésta una carrera complicada en la que no confiarse nunca y pilotar en todo momento con mucho cuidado. Al no parecer que fuera a llover por la tarde nos surgió la duda de si montar unas ruedas de calle especiales para lluvia (Uniroyal Rainsport) o unos semislicks (Toyo R888). Luís Penido, que hacía de relaciones con los participantes, nos recomendó utilizar las Toyo. Aun siendo la mejor elección, los semislicks no funcionaron nada bien y sufrimos un montón de pérdidas de tracción y subviraje. Estos problemas fueron los que provocaron una pequeña salida en la segunda pasada por el tramo de O Pino. La visita a la cuneta se saldó únicamente con la defensa y un faro roto lo que nos permitió seguir en carrera.
Foto del Rali Botafumeiro

Foto artística de Natalia

La helada caída el sábado por la noche hizo que a la mañana siguiente nos encontrásemos en el parque cerrado con los coches llenos de hielo. En las primeras pasadas por lo tramos de la segunda etapa sufrimos con las heladas matutinas. A lo largo de la mañana el sol fue secando los tramos y en las segundas pasadas, ya con el asfalto seco, fuimos recuperando el tiempo perdido al no disponer de ruedas adecuadas, para terminar remontando y superando a nuestros rivales directos: Mourelos con su nuevo Suzuki Swift del trofeo, los 2 Ford Fiesta xr2, los 2 Opel Corsa y el Suzuki Swift gti.

Foto del Rali Botafumeiro

Si el coche está así, cómo estarán los tramos

2011: 23ª edición

Inicialmente calendado en noviembre y tras numerosos rumores de cancelación se posponía el ‘Bota’ para el 9 y 10 de diciembre. Esta fecha era perfecta para nosotros al caducar la ITV del Polo justo después de la carrera. Pero Tráfico no concedía los permisos pertinentes por lo que nuevamente se cambiaba la fecha de la carrera, esta vez para el definitivo 16 y 17 de diciembre obligándonos a solicitar en el trabajo un nuevo cambio de vacaciones y a jugársela en la ITV ya que cada vez son más estrictos con los coches de carreras. Esto nos provocaba incertidumbre por si íbamos a poder correr, pero al final conseguimos disputar una edición más del rali de nuestra escudería celebrando ya casi las Navidades.

Al tratarse del último rali del año es también el más difícil de entrenar por el menor número de horas de sol ya que sin luz es casi imposible hacer unas buenas notas. Patxi y yo cada vez estamos más compenetrados y con sólo 2 pasadas de reconocimiento conseguimos tener unas notas bastante completas. Además de esta manera evitamos realizar una tercera pasada en la que es muy fácil emocionarse y cometer una imprudencia. Me parece muy acertada la presencia de policía en los entrenamientos para ayudar a cumplir las normas y así garantizar la continuidad de este deporte y a limpiar la mala fama creada por unos pocos malos deportistas.

Foto del Rali Botafumeiro

Foto de Fernando Beis

La carrera empezaba el viernes por la noche con una súper especial urbana. Hasta aquí todo perfecto porque es una manera de acercar el rally a la gente y a todos nos gusta correr este tipo de pruebas espectáculo. El problema es que esto obliga a adelantar las verificaciones al viernes por la mañana y no todo el mundo puede pedir permiso en sus trabajos. Al menos para nosotros las verificaciones son un mero trámite por la tranquilidad que da llevar todo en regla.

Para esta carrera la única novedad es que ahora contamos con 2 juegos de ruedas: semislick para seco y mixto y unas ruedas de calle especiales de lluvia para cuando está muy mojado. Después de una semana de lluvia pensábamos que íbamos a correr en mojado, pero el tiempo respetó y sólo lloviznó un poco. Pero al no llover con intensidad, como se puede ver en las fotos, la carretera no estaba completamente mojada con lo cual te hace dudar qué ruedas montar. La conclusión que sacamos es que a menos que esté muy mojado las Toyo R888 se comportan mucho mejor que una rueda de calle.

Tratándose de un rali en el que siempre llueve es todo un acierto ubicar el parque cerrado dentro una nave. El único inconveniente es la gran cantidad de humo que se acumula.

La súper especial urbana de apenas 2 km se disputaba en orden inverso con lo cual fuimos de los primeros en correrla. Me encontré a gusto y más con Patxi guiándome y animándome. Con el segundo coche menos potente del rali conseguimos ganarles a 31 equipos.

Foto del Rali Botafumeiro

El sábado empezaba el rallye de verdad con el tramo de Araño. Da pereza empezar la prueba con el tramo más largo, 14,4 km, pero más todavía el enlace para llegar de unos 40 km parte de ellos por autopista. La mañana continuaba con Rois, pero la primera pasada era anulada. El siguiente tramo era Lampai que con escasos 7 kilómetros era el más corto del rali y al que se le hacía una única pasada. En la segunda sección se repetía el tramo de Araño y ya más despiertos rebajamos nuestro primer crono en más de medio minuto.

Por la tarde se hacía dos pasadas a los tramos de Sarandón y Xirimbao. La primera pasada por Sarandón tuvo que neutralizarse lo que provocó un retraso considerable. Esto hizo que cuando se empezó a correr por Xirimbao ya se había oscurecido y cogió por sorpresa a muchos equipos sin montar la parrilla de faros. Algunos pilotos se negaron a correr aludiendo a que sería inseguro y bloquearon la carretera con sus coches. La organización tomó la decisión de cancelar el tramo y excluir a varios equipos. Me parece lamentable que unos pilotos provoquen esta situación. Si algún equipo no quiere correr simplemente tiene que entregar su carnet de ruta y marcharse para su casa. Si está oscuro hay que adaptarse a las circunstancias igual que cuando llevas ruedas de seco y de repente empieza a llover. Es una falta de respeto hacia el resto de equipo que si queríamos disputar el tramo y hacia los espectadores que llevaban horas esperando a vernos pasar.

Después de todo este follón y con el enfado generalizado del resto de equipos al menos pudimos correr la segunda pasada por estos dos tramos que discurren entre la frontera entre la provincia de A Coruña y la de Pontevedra. En Sarandón había una niebla tan espesa en la que por momentos era mejor ir sólo con las luces cortas. La visibilidad era tan mala que intentando asegurar corté demasiado una curva y pinchamos. Al menos fue cerca del final e incluso la Guardia Civil nos iluminó con su coche para que nos fuera más fácil cambiar la rueda. En el último tramo, Xirimbao, perdimos mucho tiempo porque la rueda de repuesto no debía estar bien hinchada y en las curvas a derecha el coche hacía muchos extraños. Decidimos bajar el ritmo y asegurar terminar la carrera.

2009: 21ª edición

Volvía a disputarse el Bota después de que el año pasado no pudiera llevarse a cabo por falta de presupuesto. Esto me permitía que a pesar de haber estado sin competir temporada y media haya corrido las 4 últimas ediciones del rali organizado por mi escudería, la Compostela.

Foto del Rali Botafumeiro

Foto de Juan Pita

Hace poco leía en el foro de GZrally un tema muy interesante sobre la experiencia de los copilotos. Venía a decir que los pilotos siempre pedimos copilotos con experiencia y eso mismo es lo que hace difícil adquirirla. Está claro que siempre es bueno contar con un copiloto experimentado pero hay casos en los que tampoco es imprescindible. Esto es lo que me pasó a mí este año. Probar un coche recién montado que por ahora anda peor que de serie era el momento ideal para dar la oportunidad de correr a copilotos con poca experiencia, como el caso de Sersogho, o que se estranaban, como Hugo Conde en esta carrera. Hugo suplió la experiencia con ilusión aunque como es lógico tuvo muchos fallos de principiante. Me he dado cuenta que cursillos de copilotaje como los de Diego Vallejo son una buena opción para aprender así como los ralis de regularidad. Sin estar buscando un copiloto para hacer equipo por mucho tiempo ya he dado la oportunidad de coger experiencia a 3 copilotos distintos. Si todos los pilotos hicieran este pequeño esfuerzo no existiría el problema que se comentaba en GZrally.

Foto del Rali Botafumeiro

Hugo Conde estrenándose en las carreras

El viernes, las verificaciones se desarrollaron durante un impresionante temporal de agua y viento. Fue el día más lluvioso del año en la capital gallega. Era tal el diluvio que algunas calles estaban inundadas. Estas condiciones climatológicas provocaron que al día siguiente los tramos estuvieran más complicados y resbaladizos que de costumbre en el rali santiagués. El sábado no llovió tanto y tan seguido como el viernes pero en algunos tramos nos tocó una lluvia intensa que dificultaba en gran medida la visión.

Foto del Rali Botafumeiro

Foto de Juan Pita

El rali constaba de 4 tramos que se realizaban de manera lineal por la mañana y se volvían a repetir a la tarde. El primer tramo era Sarandón que se caracteriza por sus cambios de ritmo, le seguían los rápidos tramos de Vea y Rois para terminar con el corto tramo de Lampai. Comentar que el tramo de Vea tiene 15,500 km de largo y con la nueva normativa de la Federación Gallega no va a ser posible hacer tramos tan largos (máximo 14 km). Hasta las carreras pedestres van a ser más largas que los tramos del gallego.

Foto del Rali Botafumeiro

Foto de Juan Pita

Las verificaciones fueron premonitorias. Fran de la escudería, cuando vio el cableado del desconectador, me dijo que después del rali lo llevara a un taller eléctrico para que lo pusieran mejor. Dicho y hecho, ahora mismo tengo el coche en el taller eléctrico para que me cambien el desconectador ya que al estar mal montado se quemó y eso fue lo que nos hizo abandonar en el enlace al último tramo cuando íbamos terceros de clase.

Apartado obligatorio de agradecimientos: Fran por el collarín, Pato por el baquet, Lorena Abreu por el baquet aunque al final no sirviera, Javi por los arneses y demás ayuda y al equipo Percasa (Moncho, Rubén…) y a la madre de Hugo por hacer de taxistas.
Foto del Rali Botafumeiro

Foto de Wilfas (Miguel Maneiro)

Destacar que el que fuera mi copiloto en algunas carreras del 2007, Luismy, junto a su novia Laura quedaron primeros de la Copa Curuxa para debutantes, ¡enhorabuena!

2007: 20ª edición

Vigésima edición del ‘Bota’. Otra vez aplazamiento y problemas económicos. Quizá para las instituciones sea un simple evento deportivo pero para los que amamos este deporte es algo más que una carrera. Cuando no se celebra alguna edición de uno de tus ralis preferidos ese año te falta algo. Hay que agradecer el esfuerzo de todas las escuderías que hacen posible un calendario tan completo que te permite vivir años tan racing.

Foto del Rali do Botafumeiro

Foto de Wilfas (Miguel Maneiro)

Todos somos iguales, lo dice la constitución y más en una carrera o dentro de una escudería. Cuando te enteras que se ha tratado de diferente manera a unos y a otros te llevas una gran decepción. Por detalles que no voy a comentar en esta crónica no va a cambiar el aprecio que le tengo a todos dentro de este mundo pero se debería cuidar más ciertas cosas.

Pero hablemos de la carrera que es lo que realmente importa. En esta carrera, después de la grata experiencia de Narón, volvía a correr con Luismy. Novedad en el campeonato: una chica de piloto, Lorena Abreu.

El primer tramo era Oroso – O Pino, o como dicen algunos el tramo de Sigüeiro. Esta especial con todas sus variantes es toda una clásica en el rali Botafumeiro. Es un tramo que me gusta mucho porque antes de empezar a correr fui a practicar en él lo de tomar y cantar notas con Paula. Pero en esta edición no íbamos a disfrutar tanto. Ya de por sí el asfalto de Santiago es muy resbaladizo y más por el frío de esta época del año. El tramo estaba impresionantemente sucio y lleno de barro después de una semana de lluvias. Las pocas curvas que podían estar bien las encontramos sucias después del paso de más de 120 coches. Primer tramo del rali y estas condiciones invitaban, más bien obligaban a ir lento, muy lento. Una vez en el control y un poco decepcionados por el bajo ritmo vimos que no llegaba Lorena. Muy complicado ser tu primer rali y que te toque empezar con este tramo.

Foto del Rali do Botafumeiro

Foto de Wilfas (Miguel Maneiro)

Segundo tramo: Touro. Casi tan sucio como Oroso pero más complicado por la parte final en gravilla. No sé si es sólo cosa mía pero odio la gravilla, me parece muy falsa. En la primera parte del tramo hay una de las curvas más bonitas de todo el rali: un cruce muy ancho en donde es imperativo tirarle al freno de mano. El problema que con tanta suciedad una vez que vas de lado es difícil que el coche traccione y te quedas clavado, toca meter primera y seguir adelante (que distinto es esto a lo que veíamos 2 semanas antes en el rali de tierra de Cabanas: los Mitsus completamente de lado, pisaban el acelerador y salían disparados como cohetes para adelante). Otra vez tomarlo con calma y esperar a nuestro tramo preferido Sarandón. Sarandón es un tramo en el que te calientas, aunque no vayas con ganas de correr el tramo te invita a darle caña al coche. Es que tiene de todo: zonas rápidas, zonas estrechas, zonas en subida, impresionantes cruces, horquillas, zonas rotas, rasantes pero sobretodo es que es un tramo en el que puedes ir realmente rápido y disfrutar de la velocidad. No podía ser de otra manera, lo dimos todo en este tramo y nos desquitamos de los dos primeros. De lo más bonito de esta pasada uno de los rasantes finales en cuarta a fondo sin soltar el acelerador. Otras zonas del tramo no las cogimos a fondo pero tomamos nota para la segunda pasada…

Después de lo contentos que quedamos de Sarandón estábamos muy animados para correr la novedad de esta edición del rali: el tramo de Lampai. Un tramo corto de casi 7 km. Después de las 3 pasadas de reconocimientos a velocidades legales no sabíamos muy bien cómo sería el tramo a ritmo de carrera, sólo recordábamos que empezaba con una zona ancha bastante rápida y que luego se estrechaba hasta el final. No es un tramo tan sucio como Oroso o Touro pero los Mitsubishis al cortar las curvas pueden hacer estropicios y encontrarnos con sorpresas en medio de las curvas. Como la 2ª pasada la íbamos a hacer completamente de noche teníamos que apuntar muy bien las suciedades. Llegando al tramo José Luís y Laura (padre y novia de Luismy que estaban ayudando en el tramo) ya nos llamaron para avisar que estaba neutralizado por causa de un accidente con atropello de un espectador.

Foto del Rali do Botafumeiro

Foto de Wilfas (Miguel Maneiro)

Por la tarde se repetía el mismo esquema que por la mañana: tramo A, tramo B, asistencia, tramo C y tramo D. Oroso y Touro estaban mucho más secos que por la mañana pero aun así no fui capaz de encontrarme cómodo en ellos. Me gustaría pensar que las Yokohama A048 no van bien con las suciedades; quizá con unas ruedas más blandas o más talladas o con un autoblocante la cosa mejore. Pero me temo que el problema es que me queda mucho por aprender. Contrariamente a lo que pensábamos la segunda pasada por Touro aun la hicimos con luz.

En la segunda pasada por Sarandón ya con la parrilla encendida otra vez nos tiramos a por todas. Recuerdo varias frenadas al límite no por intentar buscarlo si no por no ver bien dónde estaba la curva. Casi nunca digo nada en los tramos pero lo estaba pasando tan bien que recuerdo que en algunas curvas gritaba cuando veía que íbamos al límite e incluso en algunos sitios decía ‘de mundial’. Pero lo mejor de todo fue el último rasante en subida en el que en la anterior pasada Luismy comentara que allí soltara mucho. Esta vez lo pasamos sin aflojar lo más mínimo y de milagro no paso nada. El coche salió disparado hasta la cuneta contraria y por milímetros, gracias a la suspensión PTS y a que seguimos acelerando no nos salimos. Hay que vivirlo desde dentro para entender lo que se siente; por momentos como éste vale la pena todo el esfuerzo que supone correr. Lástima que nos quedásemos sin cinta para grabarlo en vídeo.

Realmente le tenía un poco de miedo al último tramo del rali, la segunda pasada por Lampai, al no poder correr la primera y tener que hacer esta con la parrilla. Una vez que empezamos el tramo nos dimos cuenta que éste era muy rápido y que al no conocerlo estábamos perdiendo mucho tiempo al tener pocas referencias de las curvas y los puntos de frenada y el no ver bien las cunetas. Hubo una curva llena de gente que se estrechaba justo en un cruce cantada como ‘derecha buena se cierra en cruce ojo (no cortar)’ en la que literalmente no veíamos dónde estaba la cuneta. Necesitamos urgentemente ponerle al coche unos cuneteros. Espero que este tramo se vuelva a hacer en futuras ediciones porque me gusta que en los ralis vayan haciéndose tramos nuevos y tengo muchas ganas de correrlo de día. Lo he dicho muchas veces pero siempre me sorprendo cuando llego al último tramo ya por la noche y que haya tanta gente esperando ver pasar a los últimos coches. Hablando de público en esta carrera estuvo bastante bien colocado en todo momento (al menos cuando pasamos nosotros).

Foto del Rali do Botafumeiro

Foto de Wilfas (Miguel Maneiro)

No sé lo he dicho en persona: el trabajo de Luismy simplemente perfecto. A parte de cantar las notas sin fallos y siempre en el momento justo me ayuda un montón indicándome cuáles son las curvas que no veo bien, me anima cuando nos sale una zona buena y presiona lo justo cuando bajo el ritmo y no es necesario. Además que para esta carrera consiguió un patrocinador: Mesón Parrillada Las Camelias. Un placer correr con él. Y ojo con él cuando en poco tiempo consiga ponerse al volante.

Muy pocos abandonos para un rali tan complicado. Supongo que todos los equipos al igual que nosotros salieron con extremo cuidado. En nuestro caso quizá demasiado pero ahora que tengo el coche a la venta no debía arriesgar mucho. Después de 3 temporadas creo que es necesario tomarme un descanso y pensar bien qué hacer a partir de ahora. Sé que si dejo de correr va a ser muy difícil volver, pero tengo muy claro que si vendo a mi niño esto no será un adiós, será un hasta luego.

2006: 19ª edición

Después de un aplazamiento debido a fiestas locales el rali Botafumeiro cerraba la temporada 2006. La Escudería Compostela organizaba la edición número 19 de esta carrera. Escudería a la que pertenecemos y que siempre me olvido de decir lo bien que todos sus integrantes se portan con nosotros.

Foto del XIX Rali do Botafumeiro

Foto de Juan Pita (Popi_racing)

Esta temporada por causa del aumento de las inscripciones hemos preferido centrarnos solamente en el campeonato de ralis. Aunque correr un rali es mucho más caro que una subida o slalom, corriendo menos pruebas que el año pasado hemos realizado muchos más kilómetros de carrera que en el fondo es lo que buscamos.

El esquema para este año era de 4 tramos a doble pasada, en total 78,400 km contra el crono (la mitad más que la corta edición anterior). Otra novedad de este año era el impresionante parque cerrado montado en el Recinto Ferial de Amio. Más bonitos son los parques cerrados en plena ciudad pero hay que reconocer que mucho más práctico es un parque cerrado cubierto, con suficiente espacio, cafetería, etc.
Foto del XIX Rali do Botafumeiro

Reconocimiento de los tramos

Una de las personas que más ha intentado hacer por nuestro deporte en Galicia pero que le han puesto muchas zancadillas demostró una vez más su preocupación por todos nosotros y para esta carrera nos consiguió una publicidad nueva: es.car, una empresa de alquiler de coches. Y también para esta carrera llevaba otro patrocinio que me hace mucha ilusión, la autoescuela en la que saqué el carnet de conducir: Autoescuela Sousa.

Las prisas no son buenas, pero por mucho que lo intentes son inevitables los días anteriores a la carrera. El jueves sacaba el coche del taller para rotular y ya ir con él al día siguiente para Santiago. Con los apuros para llegar temprano a Innova (eran las 5 y todavía no había comido) se me olvidó cerrar los cierres del capó. Por Alfonso Molina en el carril rápido a unos 100 km/h al coger un rasante veo como el capó se empieza a elevar, impacta contra el cristal agrietándose todo y cayendo pequeños trozos al interior y para colmo el capó se queda levantado y yo sin ver nada. Con un tremendo tráfico intenté mantener la dirección recta mientras frenaba no muy fuerte para evitar que el que venía detrás me diera y rezando para que el de delante no frenara también. Una vez parado y con todo el capó desencajado lo cierro como puedo y me dirijo al taller de lunas más cercano (tuve suerte de que no me viera ningún policía porque al instante me hubieran detenido el coche y no me dejarían circular así). En el Carglass del Polígono de la Grela me lo cambiaron esa misma tarde incluso llegando a tiempo para poner la publicidad. Quiero agradecer desde aquí lo bien que se portó José Manuel conmigo en un momento en el que realmente necesitaba una ayuda así. Lo bueno de todo es que el cristal que tenía antes estaba muy viejo y con alguna grieta y ahora tengo uno con el que se ve perfecto.
Foto del XIX Rali do Botafumeiro

Foto de Fazouro-77

En cuanto al recorrido de la carrera todos los tramos eran nuevos, solamente Sarandón compartía parte del recorrido con el del año pasado pero en sentido inverso. El tramo A – Cira, empezaba y terminaba con zonas bastantes rápidas, pero toda la parte intermedia era estrecha, lenta y muy resbaladiza. De hecho en la segunda pasada por este tramo en una de las curvas llenas de barro casi se nos va el coche a la cuneta al irse exageradamente de delante. El tramo más divertido era el B – Sarandón por sus innumerables cruces amplios en los que no puedes evitar la tentación de tirar del freno de mano. El único tramo en el que lo pasé mal fue en D – Rois. La parte en bajada estrecha y llena de suciedades me pone los pelos de punta. A la mínima que aceleraba en curva se me iba de delante, si frenaba un poco de más bloqueaba y con la suciedad si estás en apoyo y sueltas el acelerador tienes el trompo asegurado.

Foto del XIX Rali do Botafumeiro

Foto de Fazouro-77

Hay carreras en las que por el estado de los tramos o por no tener el coche al 100% no disfrutas mucho, pero la sensación que me queda de esta carrera es la de ser la vez que más me he divertido en un rali. Y si aun encima le sumamos que ha sido nuestra mejor clasificación (séptimos) éste ha sido para nosotros un rali perfecto.

Foto del XIX Rali do Botafumeiro

Parque cerrado en el Polígono del Amio

He tardado mucho tiempo en escribir esta crónica porque se me hacía muy difícil hacerlo después de enterarme de la muerte de Manolo Lojo. Manolo fue uno de los primeros amigos que hicimos en este mundo. Humanamente nos conquistó su simpatía y educación; deportivamente siempre ha sido para mí un modelo a seguir. En el Botafumeiro camino del primer tramo fue la última vez que nos cruzamos con él; días después fallecía víctima de un accidente de tráfico. Espero que allí donde esté siga ganando carreras. Hasta siempre campeón.

2005: 18ª edición

A finales de septiembre, todavía con buen tiempo (para ser Galicia, claro), se celebraba la edición número 18 del rali Botafumeiro. No es el rali de casa porque no vivimos en Santiago pero sí el ‘de la casa’ al pertenecer a la escudería Compostela. Coeficiente 5 para un pequeño rali de sólo 50 km cronometrados. Rali al sprint con sólo 3 tramos a doble pasada. Esquema correcto desde el punto de vista del piloto, pero que complica la vida a los aficionados para poder ver varios tramos en una misma sección.

Foto del XVIII Rali do Botafumeiro

Foto de KomandoKruxas

El sábado anterior a la carrera, como si fuera otro día más de mi rutina semanal, nos dirigimos a Santiago. Menos mal que no cogía otra vez la AP-9 para ir a trabajar, si no para realizar los reconocimientos de los tramos. Sinceramente es una tarea poco divertida porque hay que estar todo el día concentrado en describir a la perfección cada metro de carretera. Y siempre limitado por el número de pasadas, por el tiempo, por las normas de tráfico e intentando no entorpecer al resto de equipos. Ahora entiendo por qué se empeñan en llamarles reconocimientos y no entrenamientos. Aunque con sólo 3 tramos y con la ayuda de la gente de la escudería y de otros pilotos para deshacer los tramos terminamos más temprano de lo previsto y aun nos dio tiempo para tomar algo por Santiago.

Foto del XVIII Rali do Botafumeiro

Foto de GZrally

Con el coche listo desde la última carrera, en el taller nos dedicamos sólo a hacer pequeños cambios en el interior y en los frenos. En este rali estrenábamos patrocinador, Model Coruña. Una tienda de modelismo especializada en coches de radio control a gasolina; también trabajan maquetas y slot.

Después de correr el Narón con Javier Calvo, volvía Paula al asiento de la derecha. La necesidad de volver a acoplarnos y el miedo a tener otro accidente en el primer tramo como en el Albariño me mentalizaron para salir con mucha calma. Pero quizá no la suficiente, porque por error mío, nos marcamos 2 rectos en el primer tramo. Vaya tramo, impresionante, muy técnico, muy sucio y con muchos cambios de ritmo. La segunda cronometrada discurrió con tranquilidad ganando confianza para aumentar poco a poco el ritmo ya que en un rali tan corto cualquier despiste se iba a pagar muy caro. Pero en el tercer tramo sucedió lo increible. Un coche más que fiable y súper reivsado y al principo del tramo se cae una pieza del salpicadeo!!! Está claro que con unas suspensiones tan duras cualquier tornillo termina por aflojarse. Así que me pasé todo el tramo pendiente de una salida de aire que no hacía más que colarse entre los pedales; antes de cada frenada le daba una patada para que no se quedase debajo del freno. El cabreo que tenía al llegar a meta era impresionante, una tontería así nos iba a privar de una buena clasificación. Además me fastidió que hubiera sucedido en este tramo porque sabía que allí estaban 2 amigos del trabajo.

Foto del XVIII Rali do Botafumeiro

Foto de GZrally

Nos fuimos a comer con la asistencia pensando en recuperar el tiempo perdido por la tarde. Aunque Paula tiene razón. Esta es nuestra primera temporada por lo que nuestro objetivo es aprender y pasarlo bien. De poco sirve ir a cuchillo arriesgando en cada curva si no hay opción de quedar arriba en la clase o ganar algún premio. Así que decidimos salir a terminar el rali y así coger experiencia. Experiencia que espero que en no mucho tiempo se convierta en buenos resultados.

Foto del XVIII Rali do Botafumeiro

Foto de José Souto (Sersogho)

Mucha pena nos dio Pachi y Javi, que después de todo el esfuerzo por tener listo el coche se quedaron tirados pudiendo hacer sólo 2 tramos. El contrapunto lo puso la felicidad de David (Amaea) que pudo terminar el rali después de sufrir con los frenos y el escape.

Foto del XVIII Rali do Botafumeiro

Foto del Miguel Maneiro (Wilfas)

Como siempre agradecer el trabajo de la escudería Compostela por sacar adelante un rali que a principio de temporada peligraba. Correcto y tranquilo rali con preciosos aunque cortos tramos. La próxima cita el rali de Noia. Nuestro objetivo: acabar y esperemos que por debajo del puesto 75 (nuestro puesto final en el Bota).