XIV Rallye do Albariño

4ª carrera de la temporada y 4ª carrera en la provincia de Pontevedra. En esta ocasión se trataba de uno de los ralis más populares del campeonato gallego, el rali do Albariño. Al ser nuestro segundo rali y después de los problemas del Cocido, queríamos hacer un rali tranquilo para ver dónde podíamos estar sin tomar riesgos. Carrera a carrera ir a aumentando el ritmo y correr cada vez más. Pero en los ralis no se puede prever lo que va a pasar. Nos esperaba otra larga y accidentada jornada.

Foto del XIV Rallye do Albariño

Foto de José Souto (Sersogho)

El primer susto llegó 2 semanas antes del rali al comprar la Crono y ver el mapa de los tramos. Tramos cortitos y muy alejados unos de los otros. A parte de un reagrupamiento en Villagarcía de Arousa sin aparente sentido. Pero bueno, los ralis son algo más que tramos cronometrados así que nos preparamos para unos entrenamientos largos.

En los reconocimientos decidimos hacer también los enlaces para evitar problemas el día del rali. Pero con sólo un día legal para entrenar, reconocer 435 km con 3 pasadas por tramos es más que imposible. Y a eso hay que sumarle el desconocimiento de la zona para intentar repetir los tramos sin dar muchos rodeos y el no parar de llover durante todo el fin de semana. Pienso que se debería dar un poco más de libertad a la hora de entrenar aunque se mantenga el mismo número de pasadas. También considero que es un error publicar el recorrido antes de los reconocimientos.

Foto del XIV Rallye do Albariño

Foto de Pableras_lp

Con tanto enlace a los de la cola del pelotón nos tocaba hacer los 2 últimos tramos por la noche por lo que las semanas anteriores al rali nos dedicamos a hacer una parrilla casera de faros. Fuimos al rali sin terminarla del todo pero cumplió sobradamente su función.

El viernes fuimos a verificar temprano para evitar las colas y poder acostarnos pronto. El día anterior a la 1 de la mañana todavía estábamos planificando las asistencias y en el trabajo no me dejaron coger el día libre. A partir de ahora intentaremos verificar lo antes posible porque hubo gente que metió el coche en el parque cerrado a las 12 de la noche.

El sábado por la mañana como teníamos el número 132 nos levantamos a la hora que Senra estaría empezando el rali. Fuimos sobrados de tiempo al parque cerrado donde lo primero que hicimos fue coger la hora oficial. Pusimos 2 nuevas pegatinas obligatorias, salimos y primera asistencia. Todo correcto y para el tramo.

Foto del XIV Rallye do Albariño

Foto de José Souto (Sersogho)

Yo no le paraba de repetir a mi copi ‘tranquila, vamos a ir muy despacito, no voy arriesgar que quiero correr el Narón’. Llegamos al tramo, control horario, control de salida, 3, 2, 1, 0 y a correr. Íbamos a un ritmo muy tranquilo pero en una de las primeras curvas, en bajada, sucia y de derechas, me marco un recto y chocamos contra un poste de electricidad. Un poste de esos fuertes que ni le queda marca pero te destrozan el coche. Sinceramente pienso que íbamos muy lentos y todavía hoy le sigo dando vueltas a qué falló. Creo que fueron las ruedas, que estaban muy nuevas y todavía frías.

Nada más chocar Paula me pregunta: ‘Qué hacemos?’. Y yo optimista le digo: ‘pues seguir’. Meto marcha atrás y veo que anda Pero la cara de la gente me dice que no fue un golpe pequeño. Al intentar andar me doy cuenta de que la rueda roza en algo. Paro en una recta para que los siguientes corredores me vean bien e intento separar como puedo la defensa. Primero con las manos, pero al ver que había un caño, un refuerzo de la defensa bastante duro para mover y que era el que rozaba en la rueda, utilizo la llave de cambiar las ruedas para hacer palanca.

Estaría unos 5 mintos intentando separar la defensa y cuando veo que ya no roza tanto me monto corriendo en el coche y como podemos terminamos el tramo. Una vez fuera del control horario, un guardia civil me deja el poste de una señal y hacemos más palanca. Corriendo otra vez para el siguiente tramo donde otros pilotos y copilotos me ayudan a acomodar poco más la chapa. Como siempre el compañerismo es una constante en todos los ralis.

Foto del XIV Rallye do Albariño

Héctor Pettinato en plena asistencia

Llegamos justos al tramo pero salimos en nuestro minuto. En nuestro minuto pero detrás del 124 teniendo nosotros el 132. En el control se liaron un poco y eso nos hizo ir todo el día fuera de lugar. Nos dan la salida del 2º tramo. Recto y girando a la izquierda ningún problema, pero en cuanto venía una curva de derechas oíamos como la rueda rozaba y se iba quemando. Terminamos el tramo pensando en que después del mismo ya teníamos asistencia.

En la asistencia le cambiamos la rueda y le separamos bien la chapa para que no rozara más. Pero ni tiempo dio a abrir el capó para ver si se había dañado algo. Así que salimos al tercer tramo con miedo de que en cualquier momento nos quedásemos tirados. El tramo estaba neutralizado lo que nos dio un poco de alivio, un poco de tranquilidad en una mañana que estaba siendo estresante.

La repetición de los tramos A y B las hicimos a un ritmo muy tranquilo para evitar problemas mayores. Pero otra vez el tramo C neutralizado. Me dio rabia porque tenía muchas ganas de hacerlo. Lo hicimos otra vez con cascos y notas y aunque lentos por lo menos para practicar un poco.

Foto del XIV Rallye do Albariño

Foto de José Souto (Sersogho)

El enlace al reagrupamiento de la comida fue un infierno. Un tráfico inmenso, unas colas interminables y un policía local que no debía saber qué por la zona había un rali. Pero llegamos en nuestro minuto. Fuimos a comer a ‘Churrasco Rubianes’ donde con muy mala educación el encargado nos dijo que ya era muy tarde y no podíamos pedir churrasco. Supongo que ya habrían hecho suficiente ‘caja’. Sinceramente no se merecen que les pongan al lado el reagrupamiento del mediodía.

Al comer Héctor me cuenta que tenemos el radiador rozando con la chapa, la batería movida, el cubrecárter rozando con la línea de escape, etc. Es decir, que a la mínima nos quedamos fuera de carrera. Salimos a la primera pasada por Moraña un poco acojonados y nos adelantan en medio del tramo. Otro enlace interminable y primer paso por Sanxenxo y Meaño. Estos tramos me gustan bastante aunque son muy cortos.

La cuarta sección era la repetición de la tercera pero por la noche por lo que fue necesario montar la parrilla. La verdad es que es toda una experiencia correr por la noche. Ventajas que tenemos los de la cola del pelotón y que no pueden disfrutar los punteros.

Foto del XIV Rallye do Albariño

Foto de KomandoKruxas

Nos hizo gracia que en uno de los últimos controles nos dijeran ‘todavía seguís en carrera’. O en el último control se pensaran que el golpe fuera en ese tramo. La verdad es que el coche se portó, es durísimo y nuestra asistencia es cojonuda.

Objetivo cumplido. Terminamos un rali más y cogimos un montón de experiencia.

Como siempre agradecer a la escudería Salnés Motor el trabajo realizado. El que no organiza nada no comete fallos y el que sí lo hace es el único que sabe las dificultades que conlleva organizar un rali. Seguro que el próximo año mejorarán todo aquello que ha fallado en éste.