XX Rallye Cidade de Narón

Literalmente a última hora. El plazo de inscripción terminaba a las 20 horas del domingo 27 y a las 19:30 mi madre entregaba la hoja de inscripción y hacía el pago correspondiente. Hasta ese mismo fin de semana no estaba claro si iba a correr o no: el coche no estaba todavía listo, Paula no podía venir y económicamente no era un buen momento. Pero el correr el rali de casa tira mucho. El viernes cuando vi en el foro Curuxa que Luismy estaba libre para venir ya empezó a tentarme mucho el inscribirme. Luego mi madre fue la que me animó después de ver cómo el año pasado me moría de envidia en la cuneta y finalmente decidí participar.

Foto del Rali de Narón

Foto de Wilfas (Miguel Maneiro)

Una vez más tengo que agradecer la ayuda de Nico, en esta ocasión por conseguirme un embrague cerámico muy barato y junto a Luís Izquierdo por ponerme en contacto con Pedro Massó el que tuvo un detallazo enorme en regalarme la rueda que ya había utilizado en Noia. Otro año más la gente de Formigo me revisó la extinción y en este rali tengo que añadir la ayuda del compraventa ‘La Estación’.

Los días previos a un rali, cuando el estrés de los preparativos me lo permite, disfruto pensando en que pronto voy a estar pilotando. Pero rápidamente me invade una sensación de inseguridad porque me es muy difícil visualizarme dentro de un tramo. Por eso la noche anterior a la carrera me gusta repasar mentalmente cómo tengo que reaccionar cuando el coche se va de atrás, cuando subvira, cuando llegamos muy pasados a una curva, etc. De camino a la carrera o como muy tarde en el primer enlace ya me tranquilizo al familiarizarme de nuevo con la conducción del 205. Entonces mi preocupación es otra, me pregunto si seremos capaces de mantener el ritmo adecuado, ni muy parados ni asumiendo demasiados riesgos. Pero sé que lo único que puede ayudar es salir al tramo lo más tranquilo posible.

Foto del Rali de Narón

El primer tramo era Somozas. Estaba realmente roto, tanto que daba pena pasar rápido con el coche y oir cómo las piedras golpeaban contra los bajos. A parte que al estar tan roto vas realmente rodando por encima de las piedras y cualquier inercia del coche hace que derrapes tanto a poca como mucha velocidad. Y las frenadas también con mucho cuidado para no bloquear. Como era el tramo que abría el rali, por el estado del mismo y por ser el primero que corríamos Luismy y yo juntos decidimos tomárnoslo con mucha calma.

El segundo tramo era Recemel. Lo más famoso de este tramo es su rasante seguido de una izquierda tres. Menos mal que después del rasante hay un pequeño desvío que hace de escapatoria para los pilotos más optimistas. Después de los dos primeros tramos tan difíciles estábamos muy contentos por cómo habían salido pero no sabía si había sido suerte o casualidad y podríamos volver a repetirlo junto a la necesidad casi obligada de bajar los tiempos en las segundas pasadas.

Foto del Rali de Narón

Foto de Rbaniela

En la segunda pasada por Somozas decidimos arriesgar en la zona rota porque sabíamos que el resto de los equipos iban a tener mucho cuidado y si salía bien podríamos meterles tiempo. Acertamos, eso sí, tuvimos varios sustos pero lo pasamos genial, quizá el tramo en el que mejor lo pasamos. En la segunda pasada por Recemel también cumplimos bajando el tiempo; nos controlamos en el rasante y eso sabiendo que allí había gente que nos había venido a ver.

Después de los tramos de la mañana cogí mucha confianza y me di cuenta de que Luismy y yo hacíamos un buen equipo y por fin era consciente de nuestras posibilidades de hacer una buena carrera.

Foto del Rali de Narón

Súper asistencia

Por la tarde tocaban los míticos tramos de Ferreira y Narahío. Por fin iba a correr el tramo de Ferreira. Me hacía mucha ilusión porque es el primer tramo en el que fui a practicar con Paula antes de empezar a correr. En estos dos tramos empezaba a llover y en la asistencia no sabíamos realmente qué hacer. Al final decidimos poner las ruedas de calle pero con dibujo. En las primeras pasadas lo pasamos mal pero en las segundas ya con el suelo totalmente mojado eran la mejor opción. En la última pasada por Narahío íbamos cogiendo al coche de delante y en la zona de los eólicos llegamos a una curva muy rápido y ya no quedaba espacio para frenar más por lo que como última alternativa tiramos del freno de mano y enroscamos a bastante velocidad. De milagro no pasó nada y pudimos seguir.

A parte de este gran susto durante el rali tuvimos de todo un poco: derrapadas en 4ª, excursiones por la cuneta, frenadas al límite, etc. De hecho pasamos muchas veces rozando los arbustos como lo demuestran los 3 aletines rotos.

Foto del Rali de Narón

He corrido ralis en los que no he tenido ni un solo susto o problema alguno, otros llenos de contratiempos que hacen que el simple hecho de terminar sepa a victoria, otros en los que aprendes mucho por las peculiaridades de sus tramos, etc; pero es la primera vez que logro correr un rali tan complicado en el que hemos sido capaces de mantener un ritmo muy alto (en relación al coche, piloto, medios) durante toda la carrera tanto en seco, como cuando empezó a llover como en mojado. Y esto es lo más positivo de esta carrera y me alegra que lo haya conseguido en el rali de casa. Al terminar la carrera la sensación que tenía era de plena satisfación y tranquilidad por haber salido todo perfecto. Al final octavos de clase y primeros 24 puntos de la temporada y los primeros puntos para Luismy en su carrera como copiloto.