Rally do Cocido

El Rallye do Cocido es una prueba organizada por la Escudería Lalín-Deza desde el año 1996. En el año 2018 pasó a ser puntuable para el CERA (Campeonato de España de Rallyes de Asfalto.

Foto del Rally do Cocido

2016: XXII Rali do Cocido

Los equipos gallegos llevamos años reivindicando la licencia única para poder participar en cualquier prueba que se celebre en todo el territorio nacional. Lo que nunca pensamos es que conseguirlo iba a tener repercusiones económicas negativas. Como la Federación Gallega de Automovilismo pierde una parte de sus ingresos por causa de esta licencia única, lo compensa obligando a los equipos a sacar una licencia de mecánico incluso en el caso de que sea el propio piloto el que mantenga en carrera su vehículo. A esto hay que sumarle una subida de precio en las inscripciones y en las propias licencias. No me extraña que muchos equipos humildes hayan decidido colgar los guantes.

Foto del Rali del Cocido

Una vez sopesadas todas las opciones pienso que para un gallego que viva más o menos en el centro de Galicia correr el campeonato autonómico de ralis sigue siendo lo más asequible en función del número de kilómetros de competición. Lástima que no haya grandes circuitos en nuestra comunidad o que nos queden tan lejos otras alternativas.

Después de 10 años corriendo y viendo que por muchas trabas que nos pongan vamos a intentar seguir en este mundillo decidí adquirir el mejor accesorio para un coche de carreras: un remolque. La mayor mejora de esta temporada nos permitirá ser más independientes y facilitarnos la logística de las carreras.

Foto del Rali del Cocido

Este año tengo el placer de volver a contar a la derecha con Elías Reguera. Esta temporada corremos por la Escudería Lalín-Deza después de que la Escudería Rías Baixas decidirá no sacar licencia de concursante al no contar con los apoyos necesarios de las administraciones para organizar una edición más del Rías. Hemos escogido esta escudería por cercanía y porque pretendemos correr los dos ralis que organizan, el Cocido y el Comarca da Ulloa.

Me hacía mucha ilusión volver a Lalín ya que el Cocido del 2005 fue mi estreno en esta modalidad. La dureza típica de esta prueba unida a la incertidumbre climática hizo que fuera un rali muy complicado en el que decidimos tomárnoslo con calma teniendo como único objetivo terminar y volver a coger ritmo de carrera. Con esta meta en mente tuvimos un rali muy tranquilo en el que los únicos sustos debido a lo complicado del piso los sorteamos sin problemas gracias a la nobleza del Polo.

Foto del Rali del Cocido

Las mejoras en la suspensión y rigidez del eje delantero se notan y la nueva caja parece que funciona correctamente. Ahora toca revisar el motor de cara al rali de Narón en junio donde esperamos poder disfrutar de la carrera de casa estrenando por fin decoración.

2007: XII Rallye do Cocido

Cada año el esfuerzo y sacrificio que hay que hacer para correr una nueva temporada es más grande y eso hace plantearte dejar de correr. Por este motivo esta pretemporada pusimos el coche a la venta por si alguien pagaba lo que realmente vale tomarnos al menos un año para descansar. Pero como al final no lo vendimos decidimos correr las pruebas que podamos y realmente nos apetezcan.

Foto del Rali do Cocido
Foto de Juan Pita

En la pretemporada todos los equipos aprovechan para buscar patrocinadores. Esta es una tarea tan difícil que cuando encuentras a alguien dispuesto a ayudarte le estás muy agradecido sin importarte si es para una única carrera o para una temporada entera. Entiendo que el patrocinio no es eterno. Pero no es la primera vez que me toman el pelo diciéndome que sí que siguen, que amplian los anuncios y luego no contestan a las llamadas e incluso no cumplen con lo ya acordado en carreras pasadas. Con lo fácil que hubiera sido decir que no pueden seguir. Es más, cuándo algún patrocinador me lo ha expuesto de esta manera he seguido llevando su publicidad como muestra de mi agradecimiento. Al final hay que hacer como dice Héctor y planificar la temporada sólo con tu dinero y luego lo que llegue bienvenido sea.

En la última crónica del año pasado me preguntaba qué subidas impondría la Federación para esta nueva temporada y más después de la nueva victoria en las elecciones de nuestro querido presidente Iván Corral que tanto hace por apoyar el deporte de base. Ojalá algún día la Dirección Xeral para o Deporte haga su trabajo y aclare qué está pasando en nuestra Federación porque ya han salido a la luz bastantes indicios de una mala gestión. Mientras tanto a los equipos nos toca sufrir unas subidas de nada menos que 100€ la licencia de piloto, 40€ la de copiloto, 10€ el pasaporte de grupo X y el nuevo ‘invento’: licencia para las asistencias. Esto quiere decir que tienes que gastarte 80€ en una licencia para cada amigo que venga a ayudarte a cada carrera. Y no todos los equipos podemos contar con la misma gente en todos los ralis.

Foto del Rali do Cocido

Después de la buena experiencia del año pasado con Troncomovil y por el tema de las licencias de asistencia decidimos correr este año por esta escudería. Nos da mucha rabia dejar de correr con la Escudería Compostela que tan bien nos ha tratado siempre, pero de esta manera evitamos estar pidiendo continuamente favores a los amigos. Hablando de las asistencias hay que comentar que este año están prohibidas realizarlas en los enlaces entre tramos y sólo están permitidas en el parque destinado a tal efecto. Aunque después vimos muchos equipos realizándolas de la manera tradicional. Hay que darse cuenta que cumpliendo la norma cualquier pequeña avería te puede dejar fuera de carrera. Para el caso más típico, doble pinchazo, las 5 ruedas se marcan a la salida de cada asistencia y a la llegada de la siguiente se comprueba su marcaje.

Esta temporada los coches de hasta 1.000cc se quedan sin copa pero aparece una nueva para los coches de hasta 1.300cc. En un principio la noticia para nosotros era buenísima hasta que después de 3 cambios en el reglamento anuncian que hay que correr con semi-slicks Kumho de 163,56€ cada uno. Ja, ja, ja, más caras que unos verdaderos slicks. Sólo a los que queden regularmente en los primeros puestos les sale algo rentable correr esta copa mientras el resto pagarán los premios de estos. Está claro que esta copa ‘de promoción’ es un negocio para vender ruedas. Por cierto que la copa se llama GT2i – Montes Motor y que personalmente no tengo nada en contra de ellos, más bien todo lo contrario ya que hace 2 años se preocuparon un montón de que tuviéramos a tiempo para la primera carrera el casco de Paula.

Foto del Rali do Cocido

El buen trabajo de la escudería Lalín-Deza se vio recompensado con un aumento de coeficiente, ahora coeficiente 8, por lo cuál todos los equipos con aspiraciones a una buena clasificación final en el campeonato acudían a esta primera carrera.

De camino a Lalín notamos que fallaba el manejo de la palanca de cambios. Paramos a revisar el varillaje e identificamos el problema: una leva del cambio estaba a punto de romperse. Decidimos llegar a Lalín para mientras empezábamos los trámites de las verificaciones intentar localizar una leva nueva. El problema es que esta leva no es original del 205 (sabíamos que era de ZX pero no el modelo exacto) y que para verificar nos faltaba el pasaporte que todavía no nos había llegado. Me acordé que enfrente de nuestro hotel había un concesionario Citroen en el que muy amablemente nos buscaron en el ordenador el modelo exacto de la pieza y nos dejaron recibir un fax con el pasaporte. Da gusto encontrarse con gente así en contraste con las pocas ganas de ayudar que habían tenido en el concesionario homónimo de Noia hace 2 años. Esa misma noche nuestra asistencia, Jose Varela, nos trajo la pieza (no la tenían en el concesionario), la monté y antes de las 11 ya estaba cenando en el hotel. Esta es la tercera vez que paramos en el Hotel Pontiñas pero la primera que nos dan su mejor habitación, una suite gigante donde daba ganas quedarse todo el día en vez de ir al rali.

Foto del Rali do Cocido
Controvertidas verificaciones

Las verificaciones también tuvieron su historia porque parece que va a haber un antes y un después con esta carrera. 45 minutos tardaron en verificar técnicamente el Renault 5 GT Turbo de Carracedo que finalmente no corrió al día siguiente. Como ya ha sido publicado en algún reportaje en revistas, este coche no está conforme a la ficha de homologación. Pero ni este coche ni el 90% de los coches de grupo X. Pero quizá este coche sea uno de los ejemplos más descarados por los buenos resultados que obtiene siempre ganándole a coches más modernos y mucho más caros. ¿A partir de ahora harán unas verifiaciones más exhaustivas? ¿Se cargarán sólo a los coches de grupo X que ganan o intentarán cargarse a todo el grupo X? ¿Por qué no dejar salir a Carracedo (que es un ídolo de masas y que a todo el mundo nos gusta ver correr) y dejar salir al resto? Yo creo que la solución era crear un nuevo grupo tipo el P de montaña o el F2000 francés donde hubiera más libertad de preparación.

En esta edición de la carrera se repetían las especiales de Rodeiro, Ponteamoas (con una pequeña reducción del recorrido) y Saborida a doble pasada con la novedad de los pequeños tramos de Doade (2 pasadas) y Navallo (una única pasada). Aunque la verdadera novedad para nosotros era correr un Cocido sin lluvia.

Foto del Rali do Cocido
Foto de Rbaniela

El rali empezó con la neutralización por accidente de la primera pasada por Doade. Aunque casi lo agradecimos para así ir cogiéndole el feeling al coche. El primer tramo real fue Rodeiro donde al arrancar no bajé del todo el freno de mano y en las primeras curvas el coche sobreviraba exageradamente hasta que me di cuenta del problema. Seguimos el tramo más confiados hasta que en un cruce vuelve a irse radicalmente de atrás salvándo de milagro de chocar contra un muro. Terminamos el tramo más tranquilos suponiendo que sería un problema de presiones por lo que decidimos bajarla un poco en las ruedas traseras en la asistencia. Las segundas pasadas por estos tramos iban realmente bien hasta que en Rodeiro el coche empieza a sobrevirar otra vez pero sólo en las curvas de derechas. Decido poner los 4 intermitentes y terminar lentamente el tramo. Al final se trataba de la rueda trasera izquierda pinchada que cuando en una curva a derechas apoyaba sobre ella deslizaba. Vamos, que nos pasamos la mañana de susto en susto.

Y la tarde no pudo comenzar peor que con 2 neutralizaciones de los tramos más largos (Ponteamoas y Saborida) y problemas con los interfonos. Una neutralización lógica por accidente pero la de Ponteamoas por culpa del público. En más de 11km de tramo hay sitio suficiente para todo el mundo. Y no por causa de la gente que no sabe colocarse o que van a ‘montarla’ a los ralis tenemos que fastidiarnos los equipos que tanto dinero estamos pagando por correr y estropear el trabajo de la organización. Con luz (y poca) sólo corrimos el tramo de Navallo que con lo corto (a penas 5 km) y peligroso que era (curvas más largas de lo que parecen, curvas que se cierran, parte final en bajada con gravilla) había mucho que perder y poco que ganar. Menos mal que disfruté en las segundas pasadas por Ponteamoas y Saborida, ya corriendo con la parrilla de faros. Tramos bastante rápidos pero en los que me encontré más a gusto al conocerlos de años anteriores.

Foto del Rali do Cocido
Foto de Juan Pita

El único detalle que se le pasó a la organización es que por la tarde no había gasolineras en los enlaces. Menos mal que nuestra asistencia piensa en todo y para nosotros este no fue un problema.

No quiero terminar sin destacar los varios accidentes del público que vimos durante los enlaces. La gente debería tener más cuidado y no calentarse tanto después de ver las carreras. Desde aquí quiero animar a todos aquellos que les gusta correr a que lo hagan de la manera correcta. En vez de gastar el dinero en tunear un coche y luego correr por carreteras abiertas al tráfico deberían sacarse una licencia y competir en ralis, montaña, slalom o karting, hay donde escoger.

Foto del Rali do Cocido

2006: XI Rallye do Cocido

Los casi 4 meses de pretemporada se me hicieron muy largos. En ellos aprovechamos para hacerle una completa revisión al coche y mejorarlo para hacerlo más competitivo dentro de la reñida clase X11. Una línea completa de escape de 60mm para que el motor desahogue bien los gases, un magnífico trabajo realizado por el especialista coruñés Sanmamed. Modificaciones en el varillaje del cambio para hacer los recorridos más cortos y precisos y así evitar el continuo fallo de la temporada pasada de meter 4ª en vez de 2ª. Separadores en el tren trasero para mejorar la estabilidad en los cambios de apoyo en curvas rápidas. Y un montón de pequeños detalles más mezcla de mantenimiento y restauración.

Foto del XI Rallye do Cocido
Foto de José Souto (Sersogho)

Esta temporada tenemos un patrocinador nuevo: Rico&Rico Matogrande. Es una cafetería – restaurante con uno de los mejores ambientes de Coruña.

El día de reconocimientos lo qué más nos llamó la atención fue lo sucio que estaba todo junto al nuevo tramo Lebozán. La especial más corta del rali, un tramo donde no se iban a ganar grandes diferencias y sí se podía perder un rali en su última parte final en bajada con curvas muy embarradas.

Foto del XI Rallye do Cocido
Foto de Juan Pita (Popi_racing)

El viernes en las verificaciones flipamos con la cantidad y calidad de coches punteros. Impresionantes el Evo IX de Burgo y el Impreza de Blach. Precisamente estos dos coches no pudieron correr por problemas con las placas de matrícula. Siempre me ha llamado la atención que los equipos ‘grandes’ usen placas rojas. El resto de equipo tenemos una matrícula y un seguro convencional. Las normas son para todos iguales.

El sábado amaneció lloviendo y siguió lloviendo intermitentemente durante todo el día. Ya nos imaginamos cómo iban a estar los tramos: sucios, resbaladizos, embarrados, húmedos… esto es Galicia, no existen los ralis fáciles. El primer tramo era Rodeiro. Un tramo muy bonito con cambios de ritmo perfecto para entrar en calor. El segundo tramo Saborida era similar al del año pasado pero en sentido inverso. Me gustó más la versión de este año. En el famoso cruce de Vilatuxe sabiendo que iba a estar lleno de gente cogí la curva de izquierdas demasiado alegre y ni siquiera el abrirse en 2 carriles nos salvaron de caernos a la cuneta. GRACIAS a todos los que vinieron corriendo a sacarnos de allí.

Foto del XI Rallye do Cocido
Foto de Juan Pita (Popi_racing)

En la segunda sección de la mañana se repetían estos dos mismos tramos. Ya habiéndole cogido el tacto otra vez al coche y a las notas corrimos un poco más que en las primeras pasadas bajando los tiempos, el tramo B en 30 segundos!

La tarde empezaba con el comentado tramo de Lebozán. La primera parte de subida a fondo me pareció un poco insulsa y la parte sucia de bajada estaba peor de lo que me esperaba y muy llena de público. Lo siento por la gente pero pasamos pisando huevos. Después al tramo D (Ponteamoas); este sí es un tramo de verdad: 16 km. Quizá le sobran esas rectas tan largas que si no dispones de un grupo muy corto alcanzas puntas exageradas para un tramo de rali. En nuestro caso 160 km/h. Pudimos seguir acelerando pero el sentido común te dice que ya es suficiente (estamos en un 205 con frenos y ruedas de calle).

Foto del XI Rallye do Cocido
Foto de José Souto (Sersogho)

Las segundas pasadas por estos tramos las hicimos ya de noche. Montamos la parrilla pero de poco nos sirvió. La visibilidad era muy mala y aun encima se empañó un poco el cristal. Habrá que ajustar y probar los faros porque después de todo el buen trabajo del día no podemos perder tanto tiempo por la noche (más de 2 minutos en el último tramo). En la segunda pasada por Lebozán vimos a un impresentable con chaleco reflectante haciéndonos señas. Inmediatamente frenamos pensando que habría algún coche parado como ya nos había pasado por la mañana. Pero no había nada, era simplemente su estúpida manera de animar. El público tiene que darse cuenta que dependemos de ellos para que nos avisen cuando hay un accidente.

De todos modos acabamos muy contentos porque sin tomar más riesgos que el año pasado conseguimos ir mucho más rápido. Nos estamos acostumbrando muy mal a acabar todas las carreras. La escudería Lalín-Deza, La+Competición y la escudería Berberecho hicieron un gran trabajo y quiero destacar lo amables que fueron con nosotros. Desde aquí queremos agradecer el trabajo de todos los voluntarios que hacen posible las carreras y que aun encima tienen que aguantar la mala educación de la gente. El gran problema de este rali fue la gran afluencia de público y el controlar a un pequeño número de falsos aficionados que sólo van a las carreras a emborracharse y a llamar la atención. Serían necesarias normas como pagar para entrar en los tramos o prohibir el consumo de alcohol para garantizar la seguridad de los participantes y del público.

Foto del XI Rallye do Cocido
Foto de Juan Pita (Popi_racing)

2005: X Rali do Cocido

El X Rallye do Cocido era para mi copiloto, mi novia Paula, y para mí nuestro primer rali. Sin practicar nuestro sistema de notas a ritmo de carrera y sin ver nunca un libro y carnet de ruta nos inscribimos en el rali. Ingenuo de mí, pensaba que con tener un buen coche y saber pisar el acelerador llegaba para lograr una posición destacada, sin saber todo lo que nos esperaba por llegar.

Foto del X Rali do Cocido
Foto de Juan Pita (Popi_racing)

Los entrenamientos nos resultaron un poco duros por coincidir nuestro debut con un rali largo, de coeficiente 8. A eso hay que añadirle el mal tiempo que hizo todo el fin de semana y la nueva reglamentación de sólo 3 pasadas por tramo. Aunque si esto último hace que los vecinos de las especiales estén más contentos no tengo nada que objetar por la medida.

El viernes nos dirigimos a Lalín y ya por el camino nos dimos cuenta que el sábado probablemente llovería, la que estaba cayendo no era nada normal. Una vez en Lalín nos dirigimos al lugar de las verificaciones pero había cambiado de sitio. Empezábamos mal, dando vueltas por Lalín. Entiendo la existencia de un tablón oficial, pero no hubiera costado nada avisar a los equipos. Una vez localizado el sitio para verificar fue más fácil de lo que pensaba. Aunque tantos papeles y tantos trámites me agobiaron un poco. Verificamos sin grandes problemas. Toda la organización muy amable y comprensiva.

Foto del X Rali do Cocido
Foto de Pistonazo

Antes de llevar el coche al parque cerrado pasé por un taller a comprar unas escobillas para los limpias. Más valía asegurar que al día siguiente funcionaran bien… Del parque cerrado al hotel nos perdimos y llegamos empapados. Pero una vez en el hotel nos sentimos un equipo importante al ver que íbamos a dormir en el mismo sitio que Senra.

Por la mañana, cuando ya los primeros participantes estaban corriendo el primer tramo, llegamos al parque cerrado. Nos explicaron cómo funcionaba el carnet de control y limpiamos los cristales del coche. Allí estuvimos hablando con otros pilotos y copis; el ambiente es estupendo. Salimos del podium y nos dirigimos hacia la primera asistencia. Allí estaba ya mi mecánico Héctor Pettinato. Revisión de niveles, carburar y corriendo hasta el primer tramo. Justo en la salida estaba un amigo, Rubén, esperando para desearnos suerte. La verdad es que nos hizo mucha ilusión verlo.

Nos dieron la salida y aceleré lo máximo que pude. Un par de curvas, erré un cambio y de repente el pedal del acelerador baja al fondo y el motor baja al ralentí. Me di cuenta enseguida, se había roto el cable del acelerador. Vaya bajón nos dió. Paramos en una cuneta y en cuestión de segundos ya estábamos rodeados de gente dispuesta a echar una mano. Abrí el capó y como un loco empecé a buscar el cable. Entre toda la gente conseguimos hacer unos nudos y que no se soltara de nuevo para por lo menos terminar el tramo. Avisamos a la asistencia que al contarles lo que estaba pasando; hicieron un giro en continua, sin cinturón y hablando por el móvil. Con la de controles que había les pilló un guardia civil, que no sé si será por la huelga de ‘bolis caídos’ pero sólo les metió una multa de 45 euros. Hicimos el tramo sin mover mucho el acelerador. Perdimos más de 20 minutos pero estábamos contentísimos, habíamos logrado superar el problema y ya fuera, mi súper-mecánico arregló lo del cable penalizando sólo 7 minutos en el siguiente control.

Foto del X Rali do Cocido
Foto de Pistonazo

El siguiente tramo lo hicimos neutralizados. Aun yendo lentos, con la de fango y tierra que había, el coche se iba bastante. En el tercer tramo decidimos correr un poco. Ya era mediodía y todavía no habíamos corrido nada. En un momento en que nos perdimos en las notas yo me emocioné demasiado y en una curva en bajada me faltó sitio para frenar. Solté el freno, cogí la curva y en la salida de la curva cuando ya pensaba que iba a controlar el coche nos fuimos contra el arcén. El golpe fue fuerte, pensé que había destrozado el coche. Le dije a Paula: ‘hoy volvemos en grúa’. El coche arrancaba pero estaba atascado. Intenté abrir mi puerta pero estaba bloqueada. Pero corriendo llegaron primero un chico y luego otro que empezaron a empujar el coche como si les fuera la vida en ello. Avisaban a los coches que venían detrás y con mucho esfuerzo nos sacaron de allí. La verdad que la gente es la hostia. Tengo que aprender a dar espectáculo porque el público se lo merece todo. Una vez terminado el tramo (otra vez con las luces de emergencia) me bajé a ver el coche y todavía hoy no entiendo cómo no tiene nada, sólo la defensa un poco rota y la dirección un poco mal.

En el último tramo de la mañana hubo más problemas. Llegamos al control muy justos y en pleno tramo empezó a oler a quemado. Lo acabamos con miedo y cuidando de no forzar la mecánica. En la asistencia nos dimos cuenta que era el cable del embrague que estaba rozando con el palier y estaba a punto de romper. Otra vez nos salvó el rali mi amigo Héctor y aun le dio tiempo para arreglar la defensa.

Foto del X Rali do Cocido
Foto de Prol (rallygalicia.com)

Por la tarde decidimos tomarnos las cosas con más calma. Pero tampoco fue un camino de rosas. En el primero de la tarde se nos cruza un perro. Luego empieza la lluvia, más tarde el diluvio y por último la niebla. Y cuánta gente había, en ocasiones no veías las curvas y girabas por intuición. En las zonas rápidas no arriesgamos y en las lentas intenté divertirme para desquitarme de los todos problemas que habíamos tenido durante el día. En la salida de uno de los tramos estaba David esperando para desearnos suerte. Cuando cruzamos la meta del último tramo no nos lo podíamos creer. Habíamos acabado y ésto nos sabía a victoria. Todo el sacrificio y esfuerzos realizados para lograr correr han valido la pena. También nos hemos dado cuenta que los ralis son mucho más que una carrera, son una aventura.

Desde aquí quiero agradecer toda la ayuda del público y de mi asistencia porque sin ellos no habríamos terminado el rali. También quiero pedir disculpas por si me olvido de los nombres o de las caras porque se conoce a tanta gente que luego ya no sabes quién es quién.