XXII Rali do Cocido

Los equipos gallegos llevamos años reivindicando la licencia única para poder participar en cualquier prueba que se celebre en todo el territorio nacional. Lo que nunca pensamos es que conseguirlo iba a tener repercusiones económicas negativas. Como la Federación Gallega de Automovilismo pierde una parte de sus ingresos por causa de esta licencia única, lo compensa obligando a los equipos a sacar una licencia de mecánico incluso en el caso de que sea el propio piloto el que mantenga en carrera su vehículo. A esto hay que sumarle una subida de precio en las inscripciones y en las propias licencias. No me extraña que muchos equipos humildes hayan decidido colgar los guantes.

Foto del Rali del Cocido

Una vez sopesadas todas las opciones pienso que para un gallego que viva más o menos en el centro de Galicia correr el campeonato autonómico de ralis sigue siendo lo más asequible en función del número de kilómetros de competición. Lástima que no haya grandes circuitos en nuestra comunidad o que nos queden tan lejos otras alternativas.

Después de 10 años corriendo y viendo que por muchas trabas que nos pongan vamos a intentar seguir en este mundillo decidí adquirir el mejor accesorio para un coche de carreras: un remolque. La mayor mejora de esta temporada nos permitirá ser más independientes y facilitarnos la logística de las carreras.

Foto del Rali del Cocido

Este año tengo el placer de volver a contar a la derecha con Elías Reguera. A veces me pregunto si es humano ya que es capaz de terminar un rali sin cometer ni el más mínimo error cantando las notas. Esta temporada corremos por la Escudería Lalín-Deza después de que la Escudería Rías Baixas decidirá no sacar licencia de concursante al no contar con los apoyos necesarios de las administraciones para organizar una edición más del Rías. Hemos escogido esta escudería por cercanía y porque pretendemos correr los dos ralis que organizan, el Cocido y el Comarca da Ulloa.

Me hacía mucha ilusión volver a Lalín ya que el Cocido del 2005 fue mi estreno en esta modalidad. La dureza típica de esta prueba unida a la incertidumbre climática hizo que fuera un rali muy complicado en el que decidimos tomárnoslo con calma teniendo como único objetivo terminar y volver a coger ritmo de carrera. Con esta meta en mente tuvimos un rali muy tranquilo en el que los únicos sustos debido a lo complicado del piso los sorteamos sin problemas gracias a la nobleza del Polo.

Foto del Rali del Cocido

Las mejoras en la suspensión y rigidez del eje delantero se notan y la nueva caja parece que funciona correctamente. Ahora toca revisar el motor de cara al rali de Narón en junio donde esperamos poder disfrutar de la carrera de casa estrenando por fin decoración.